
Antonela Roccuzzo, esposa de Lionel Messi, se sinceró sobre su rol como madre, las dificultades de emigrar en distintas etapas de su vida y el desafío de estar lejos de su familia rosarina. Con su hijo menor cumpliendo ocho años, la santafesina asegura que atraviesa una etapa de reencuentro consigo misma.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la influencer fue elegida para protagonizar la portada de Harper’s Bazaar México en su edición de abril. Allí mostró una nueva faceta como modelo de alta costura, luciendo diseños acompañados por joyas de Tiffany & Co.
En ese contexto, contó que hoy se siente más madura y enfocada en lo verdaderamente importante, especialmente en el vínculo con sus hijos y en su propio crecimiento personal. También destacó que, al estar sus hijos más grandes, puede volver a dedicarse tiempo a sí misma, algo que antes le resultaba más difícil.
Sobre cómo logra equilibrar su vida como influencer, empresaria, filántropa y madre, remarcó la importancia de los valores inculcados por su familia. Señaló que siempre la apoyaron y la ayudaron a mantenerse centrada en cada etapa, y que intenta disfrutar cada uno de sus roles dando lo mejor de sí, tanto en lo personal como en lo profesional.
Al referirse a la importancia de la familia, recordó el momento en que se mudó a España a los 19 años. Explicó que fue una etapa difícil, ya que su familia y sus amigas eran su principal sostén, pero que esa experiencia también la impulsó a crecer, salir de su zona de confort y aprender a desenvolverse por sí misma.
Tras haber formado un hogar en Argentina, Barcelona, París y actualmente en Estados Unidos, Antonela asegura que siempre mantiene vivas sus raíces. En ese sentido, afirmó que, más allá de la distancia, lleva consigo sus costumbres y su cultura, incluso en aspectos cotidianos como el contenido que consumen en su hogar.
Sin embargo, reconoció que la distancia tiene un costo emocional. Admitió que es difícil estar lejos de sus seres queridos, especialmente en momentos en los que necesita el acompañamiento cercano de su familia o de sus amigas, y lamentó perderse situaciones que no vuelven.
Finalmente, reflexionó sobre el impacto de la maternidad en su vida. Sostuvo que convertirse en madre fue el cambio más importante, ya que desde ese momento sus hijos pasaron a ser su prioridad absoluta.
En esa misma línea, explicó que actualmente vive una nueva etapa, en la que sus hijos ya no son tan pequeños, lo que le permite redescubrirse y empezar a priorizarse también a sí misma, en un proceso que transita de manera gradual.