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SIN EXPLICACIÓN

Caso Paulina Lebbos: La Justicia archivó la causa contra la bioquímica acusada de encubrir el crimen

Lilia Moyano estaba acusada de no recolectar pruebas suficientes y participar en la degradación y destrucción de evidencia. Sin embargo, hoy se supo que nunca se la investigó

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Mariana RomeroTendencia de noticias
25 mar, 2026 09:25 p. m. Actualizado: 25 mar, 2026 09:42 p. m. AR
Caso Paulina Lebbos: La Justicia archivó la causa contra la bioquímica acusada de encubrir el crimen

Para sorpresa de todos los presentes en la sala, la bioquímica Lilia Moyano, que declaró esta mañana en el juicio por el crimen de Paulina Lebbos, dijo que no tenía ninguna causa penal en trámite.


El padre de la joven asesinada protestó en el cuarto intermedio ante la prensa. Alberto Lebbos recordó que, en 2019, un tribunal había ordenado investigarla por el presunto encubrimiento del homicidio. Y agregó el número de expediente: “30657 del 2019, Moyano, Lilia Amelia sobre encubrimiento”. “Miente”, agregó. 


Sin embargo, según pudo confirmar Tendencia de Noticias, la causa, efectivamente, se archivó en 2024, aunque se desconoce el motivo. Sí se puede inferir que Moyano ni siquiera fue llamada a declarar, puesto que ella misma confirmó ante la prensa que nunca recibió ninguna notificación.


Pese a la sospecha de graves irregularidades y posibles delitos que quedaron plasmadas en la sentencia que hace siete años condenó a los encubridores, el Ministerio Público Fiscal resolvió pasarla a archivo. Moyano, en la actualidad, es empleada del mismo organismo.

En su declaración de hoy, Moyano repitió declaraciones anteriores respecto de cómo encontró el sitio en que se halló el cuerpo de Paulina, a la vera de la ruta 341 en Tapia, el 11 de marzo de 2006. Su función en el lugar fue recolectar y preservar todas las pruebas posibles para resolver el crimen. Aunque hoy dijo que levantó toda la evidencia del lugar, Gendarmería Nacional inspeccionó el sitio un mes después y halló numerosos objetos que Moyano no había resguardado.



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Moyano también enunció una frase polémica: sostuvo que el análisis toxicológico dio como resultado que Paulina tenía 1,56 gramos de alcohol en sangre. Ese punto, minutos más tarde, fue analizado por la bioquímica forense Sara Cristina Daives, que fue tajante al explicar que no se suele hacer alcoholemia en un cadáver en estado de putrefacción. 

“Ese ese estudio se ha hecho post mortem, no tiene ningún valor. Desde el punto de vista toxicológico, eso no tiene ningún valor, porque el alcohol y sobre todo después de tanto tiempo y de haber estado en la intemperie, bacterias, hongos pueden fermentar el cadáver, y generar alcohol”, explicó. 

Moyano, tras declarar como testigo, dijo a la prensa que el caso Paulina Lebbos constituyó para ella “una gran decepción”. “Siempre me encantó esta área de la ciencia, pero lamento mucho no haber podido hacer más por la causa”, señaló. Respecto de las pruebas que no se hicieron sobre la evidencia que recolectó, señaló que la responsabilidad fue de los primeros fiscales que tuvo el caso: Alejandro Noguera y Carlos Albaca, este último, condenado por el encubrimiento. 


Moyano debía ser investigada por destruir las larvas recolectadas del cuerpo de la víctima, mantenerlas sin analizar durante siete años y ordenar su destrucción sin pedir autorización al fiscal. También había quedado bajo la mira por el estado en que entregó los pelos hallados en el cuerpo de Paulina, en estado de degradación tras siete años sin realizar peritaje de ADN. 


Sobre el cotejo genético de los pelos, Moyano aseguró que ella recomendó su análisis, pero el fiscal Albaca no lo ordenó y no podía responder por él. 

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