
La Fiscalía de San Carlos de Bariloche, bajo la conducción de Fernando Arrigo, presentó un recurso de apelación contra la prisión domiciliaria otorgada a Rudnev Konstantin. El ciudadano ruso está señalado como el líder de una organización coercitiva con fines de trata de personas que operaba en la región andina. Según informó la agencia Noticias Argentinas (NA), la justicia pretende anular el fallo de los jueces Richar Fernando Gallego y Mariano Roberto Lozano, quienes habían autorizado que el imputado abandone la cárcel para alojarse en un domicilio de la localidad bonaerense de San Vicente.
En su fundamentación, el Ministerio Público Fiscal calificó la decisión previa como arbitraria y errónea, alertando que el inmueble propuesto se encuentra a más de 1.400 kilómetros del tribunal que lleva la causa. Asimismo, la fiscalía subrayó que el monitoreo con tobillera electrónica no es suficiente para impedir que el acusado mantenga contacto con terceros o cometa nuevos delitos. Otro punto de conflicto es que el líder ruso conviviría con una mujer que, si bien no fue procesada, formó parte de la investigación original.
La parte acusadora insistió en que el peligro de fuga es inminente, recordando que Konstantin posee antecedentes penales en Rusia, donde cumplió una condena de 11 años por delitos de abuso sexual y narcotráfico. Al momento de su captura en el aeropuerto rionegrino, el sospechoso intentó autolesionarse con una hoja de afeitar en un aparente intento de evitar su detención. Por estos motivos, la fiscalía sostiene que la prisión preventiva en un penal de máxima seguridad es la única medida proporcional a la gravedad de los hechos investigados.
Por otro lado, la defensa del imputado, encabezada por Martín Sarubbi, presentó un habeas corpus correctivo denunciando una demora ilegítima en el traslado de su cliente. Mientras la fiscalía pelea por mantenerlo tras las rejas, el abogado asegura que su defendido sigue en la Unidad 6 de Rawson de forma irregular, ya que la orden de domiciliaria fue dictada hace más de una semana. La resolución final queda ahora supeditada a una nueva instancia de revisión que determine dónde esperará el ciudadano ruso el inicio del juicio.