
El gobierno de Irán buscó llevar tranquilidad este viernes al asegurar que su Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, se encuentra en "buen estado de salud" y ejerciendo plenamente sus facultades. Según consignó la agencia Noticias Argentinas (NA), el subdirector de Asuntos Internacionales de su oficina, Mohsen Qomi, fue el encargado de desmentir las especulaciones sobre la supuesta incapacidad del dirigente para gobernar, afirmando que participa de manera activa en la toma de decisiones estratégicas del país.
Desde la oficina del líder calificaron los reportes sobre su deterioro físico como “rumores difundidos por fuerzas hostiles”. Qomi sostuvo que este tipo de noticias falsas tienen como objetivo principal sembrar incertidumbre en la región y promover agendas externas. Cabe recordar que Mojtaba Jamenei asumió el máximo cargo a principios de marzo, luego del fallecimiento de su padre, Ali Jamenei, en un ataque aéreo ocurrido en febrero.
La preocupación internacional sobre su salud no es infundada, ya que el mes pasado fuentes oficiales habían reconocido que el mandatario resultó herido en una ofensiva aérea, aunque en aquel momento recalcaron que las lesiones no afectaban su liderazgo. Sin embargo, un factor que ha alimentado las sospechas es que, desde que tomó el mando del país, el Líder Supremo ha emitido diversos comunicados por escrito y declaraciones oficiales, pero aún no ha realizado apariciones públicas ante las cámaras o el pueblo iraní.
A pesar de este hermetismo visual, la agencia semioficial Tasnim ratificó que el sucesor se mantiene al frente de los asuntos de Estado en un contexto de máxima tensión geopolítica. La administración persa insiste en que la Asamblea de Expertos respalda su gestión y que el operativo institucional sigue su curso normal, desestimando cualquier teoría sobre un vacío de poder o una transición forzada por motivos médicos.