
La Justicia rechazó el acuerdo de juicio abreviado en el que Jorge Lucero iba a ser condenado a prisión perpetua tras haber confesado que mató a su bebé de tres años, Benjamín Gutiérrez y sometió a malos tratos a sus otros hijos, uno de los cuales también murió a los 11 meses de edad.
El juez Sergio Altamirano, en representación del tribunal también compuesto por Enrique Cacici y Fabián Rojas, explicó que no podía aceptar el acuerdo porque incluía una cláusula que ellos no pueden resolver.
Es que el convenio presentado ante los jueces establecía que Lucero reconocía los delitos y aceptaba la pena de perpetua, pero con la salvedad de que esa condena se iba a poder rever a los 25 años de cumplida y no a los 35, como ocurre en otros casos.

El tribunal entendió que esa revisión deberá ser hecha por otros jueces, de Ejecución de Sentencia, por lo que ellos no pueden decidir sobre el tema. "Entendemos que aceeptar esta cláusula implicaría exceder la órbita de la competencia de este tribunal, porque una vez realizado el cómputo correspondiente, luego de quedar firme la sentencia, la cuestión planteada debería interponerse ante el juez de Ejecución", manifestó Altamirano.
Lucero reconoció haber asesinado a su hijo Benjamín, de tres años, golpeándolo fatalmente con un bloque de cemento en la cabeza y luego haber escondido su cuerpo en el monte de Atahona. Él y la madre del pequeño, Romina Gutiérrez, negaron inicialmente la existencia del menor, pero las denuncias de sus abuelas y una campaña mediática permitieron hallar el cuerpo en marzo de 2024.
La autopsia y testimonios en Cámara Gesell revelaron torturas sistemáticas con machetes y látigos contra otros dos hijos sobrevivientes. Además, se reabrió el caso de Rodrigo, otro hermano fallecido en 2018 producto del maltrato previo. Lucero reconoció todos esos hechos. Ambos padres permanecen bajo prisión preventiva