
El fallo de la Corte Suprema de Justicia que absolvió a Franco Trápani y Álvaro Rodríguez fue duramente cuestionado por el dirigente peronista Alejandro Sangenis. El Máximo Tribunal revocó la condena que pesaba contra los dos jóvenes por el presunto abuso sexual de Carolina Monteros.
"Asistimos, una vez más, a un espectáculo lamentable por parte de una justicia que parece vivir en una torre de cristal, totalmente de espaldas al sufrimiento de las víctimas y a las demandas de una sociedad que exige protección y reparación. Que la Corte provincial borre de un plumazo el enorme y minucioso trabajo que se realizó en la Cámara Penal Conclusional, donde un juez, tras escuchar el debate oral, dictó una condena ejemplar, es un mensaje devastador para todas las mujeres de nuestra provincia", señaló el ex funcionario municipal.

Sus críticas fueron especialmente dirigidas contra el Ministerio Público Fiscal, Edmundo Jiménez, que había emitido un informe sugiriendo que se revise la sentencia que en octubre de 2025 los había condenado a 10 y ocho años de prisión respectivamente.
"Nos alarma profundamente el dictamen del Ministro Público Fiscal, Edmundo Jiménez, quien en lugar de ponerse del lado de la vulnerabilidad y de la víctima, abrió la puerta para revisar una sentencia que ya había determinado la culpabilidad. El peronismo defiende a los más débiles, y en este caso, el Estado debió blindar a la denunciante, no buscar tecnicismos de 53 páginas para dejar libres a los acusados", consideró.
Según Sangenis "exigirle a una víctima de un hecho traumático y aberrante una declaración lineal, perfecta y de manual de derecho es de un cinismo absoluto. La psicología y la medicina ya han explicado mil veces cómo opera el trauma en la memoria. Usar eso para dictar una absolución es volver al siglo pasado."
"La Corte minimizó los informes médicos, psicológicos y los testimonios de las amigas que acreditaban el estado destructivo en el que quedó la joven. Para este tribunal de elite, parece que las secuelas en el cuerpo y en la psiquis de una mujer son detalles periféricos", remarcó.
"Cuando el Poder Judicial se vuelve corto de vista para mirar los tecnicismos que favorecen a los poderosos, pero ciego ante el dolor popular, deja de ser justicia y pasa a ser una corporación de privilegios. No nos vamos a callar. Seguiremos exigiendo una reforma judicial profunda, con perspectiva de género real, donde los jueces rindan cuentas ante el pueblo y donde la duda no sea siempre el pasaporte a la impunidad de los violentos. Nuestra total solidaridad con la víctima y su familia. No están solas", finalizó.