
En una campaña marcada por el retraso inicial de la cosecha, los ingenios tucumanos comienzan a acelerar el ritmo de molienda. A pocos días de terminar mayo, ocho complejos azucareros ya pusieron en marcha sus trapiches.
Según informó el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), el ingenio Leales inició su actividad el jueves 21, mientras que el viernes 22 hizo lo propio Marapa, ubicado en Juan Bautista Alberdi.
Con estas incorporaciones, ambos establecimientos se suman a La Florida, Cruz Alta, Santa Rosa, La Providencia, La Corona y La Trinidad, que ya habían comenzado con la molienda en el inicio de la zafra.
El arranque de la campaña estuvo condicionado por las fuertes tormentas registradas en Tucumán durante los primeros meses del año. Las lluvias provocaron anegamientos en caminos y campos, lo que obligó a postergar el ingreso de las máquinas hasta contar con mejores condiciones de piso.
Con la llegada del otoño y un escenario climático más seco, la actividad azucarera empieza a recuperar dinamismo. El desafío ahora será sostener un ritmo constante de cosecha y molienda para aprovechar el volumen de caña disponible.
De acuerdo con las estimaciones de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, Tucumán contaría este año con unas 20.150.000 toneladas de caña bruta. De ese total, se deben descontar alrededor de 500.000 toneladas destinadas a caña semilla.
Así, la disponibilidad de materia prima bruta para la industria quedaría en torno a 19.650.000 toneladas, un 12% más que en la campaña anterior. La cifra representa una oportunidad importante para el sector sucroalcoholero, pero también exige planificación, coordinación y eficiencia para evitar demoras en el avance de la zafra.