
Con un fuerte mensaje orientado a la competitividad, la innovación y el trabajo articulado entre el sector público y privado, el ingenio Leales dio inicio oficialmente a la zafra 2026. El acto contó con la presencia del gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, autoridades provinciales, productores cañeros, trabajadores y representantes del grupo empresario encabezado por Juan José Budeguer. Durante la ceremonia, Sebastián Budeguer brindó un extenso discurso en el que repasó la transformación productiva del ingenio y planteó los desafíos que enfrenta actualmente la actividad sucroalcoholera.
En su exposición, Budeguer sostuvo que el sector debe dejar de esperar soluciones externas y enfocarse en mejorar su propia competitividad. “La propuesta es buscar hacer las cosas diferentes, mejor, abrirnos al mundo y mostrar el potencial que tenemos como tucumanos y como argentinos”, expresó. En esa línea, repasó distintas medidas implementadas por el ingenio en los últimos años, entre ellas la mecanización total de la cosecha, el abandono de la quema de caña y la reducción del consumo de agua y gas en los procesos fabriles. Según detalló, actualmente Leales trabaja “con gas cero” y utiliza apenas una veinteava parte del agua que consume un ingenio estándar por tonelada de caña molida.

El empresario también hizo referencia al escenario internacional y a los cambios que atraviesa la industria azucarera. Señaló que el crecimiento de la producción mundial de azúcar y alcohol obliga a las empresas a prepararse para competir en mercados más exigentes.
Otro de los ejes de su discurso estuvo dirigido a los cañeros, a quienes definió como “socios” estratégicos del ingenio. Budeguer pidió abandonar viejas disputas dentro del sector y construir una visión conjunta para enfrentar las dificultades del mercado interno y externo. “La caña no tiene mucho sentido sin ingenio y el ingenio no tiene mucho sentido sin caña”, afirmó. También reclamó una mayor articulación con el Estado para mejorar la competitividad frente a otros países productores y advirtió sobre el peso de la carga impositiva en la actividad.
Por su parte, el gobernador Jaldo destacó el impacto económico y social que representa el inicio de la molienda en cada ingenio tucumano. “Cuando se mueve la actividad sucroalcoholera se empieza a mover gran parte de la provincia de Tucumán”, aseguró. El mandatario elogió las inversiones realizadas por el grupo Budeguer y valoró la diversificación productiva de Leales, donde además de azúcar se produce bioetanol y energía eléctrica.

Jaldo además reconoció el esfuerzo que realizan las empresas en un contexto económico complejo. “Hoy el crédito prácticamente no existe y cuando existe las tasas son inalcanzables”, señaló. A pesar de ese escenario, remarcó que Tucumán continúa mostrando actividad en marcha tanto en la zafra azucarera como en la campaña citrícola, lo que consideró una señal alentadora para la economía provincial.
En diálogo con la prensa, Juan José Budeguer explicó que este año el ingenio decidió adelantar algunos días el inicio de la molienda para evitar extender la zafra hacia noviembre, cuando las lluvias complican la actividad fabril. “Es preferible empezar temprano y no prolongar la zafra hasta noviembre, porque tener que moler dos días y parar cinco por efecto de la lluvia es muy antieconómico”, explicó. Además confirmó que el ingenio ya se encuentra generando energía eléctrica para inyectar a la red y consideró que otros establecimientos podrían avanzar próximamente en el mismo camino.

La delegada comunal de Villa Fiad, María Celeste Argañaráz, celebró el impacto laboral del inicio de la campaña azucarera en la zona. “Más de 400 empleados pueden retomar y volver a su trabajo, algo tan importante en estos tiempos difíciles”, destacó.
De esta manera, el ingenio Leales se incorporó a la molienda junto a otras fábricas de la provincia. El objetivo: buena producción y precios competitivos.