
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso de rabia paresiante en bovinos en un establecimiento rural ubicado en la localidad de San Cosme, sobre la Ruta Provincial 1 y en el límite con el departamento de Itatí, en la provincia de Corrientes. La enfermedad, que afecta principalmente al ganado, es transmitida por las mordeduras de murciélagos hematófagos.
La alerta sanitaria se activó luego de que los responsables del establecimiento notificaran voluntariamente la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad y la posterior muerte de uno de los animales. Tras recibir el aviso, técnicos del organismo nacional se trasladaron al lugar, tomaron muestras y las enviaron al laboratorio oficial ubicado en Candelaria, donde se confirmó el diagnóstico positivo.
La rabia paresiante es una enfermedad viral que provoca alteraciones neurológicas progresivas en los animales. Los bovinos infectados suelen presentar debilidad en las patas traseras, dificultad para desplazarse, pérdida de coordinación y parálisis creciente, lo que finalmente deriva en la muerte. Este cuadro clínico es característico de los brotes asociados a ataques de murciélagos hematófagos, principales vectores del virus en zonas rurales.
Tras confirmarse el caso, SENASA puso en marcha el protocolo sanitario correspondiente. Las medidas incluyen tareas de vigilancia epidemiológica en el área afectada y la vacunación preventiva obligatoria de todos los animales susceptibles dentro del establecimiento y en los predios ubicados en un radio de 10 kilómetros alrededor del foco.
Según lo establecido por la normativa vigente, los productores deberán aplicar una segunda dosis de vacuna entre los 20 y 30 días posteriores a la primera inmunización, con el objetivo de reforzar la protección del rodeo y evitar la propagación de la enfermedad en la zona.