
Las lluvias persistentes de los últimos días volvieron a poner en estado de emergencia a buena parte de Tucumán y dejaron registros que, según especialistas en meteorología, se ubican muy por encima de los valores normales para esta época del año. De acuerdo con datos relevados a Tendencia de Noticias por el observador meteorológico Cristofer Brito, en varias estaciones de la provincia los acumulados de las últimas 48 horas ya superan ampliamente el promedio histórico de todo el mes de marzo.
En el aeropuerto Benjamín Matienzo, uno de los puntos de referencia para las mediciones, el acumulado supera los 200 milímetros, aunque el registro final podría ser incluso mayor a medida que se consoliden los datos de las últimas horas.
En el sur provincial, en tanto, los valores resultan todavía más extremos. En Aguilares, donde Brito mantiene una estación de medición, el registro ya alcanza los 322 milímetros, mientras que en Monteros y otras zonas cercanas los acumulados superan ampliamente los 300 milímetros.
Aun sin contar todas las estaciones disponibles, el especialista estimó que en gran parte de la provincia los registros recientes superan con facilidad los 150 a 200 milímetros, caídos en apenas dos días.

“Solo en las últimas 48 horas se registraron entre 150 y 200 milímetros, cuando el promedio normal de lluvias para todo marzo es de 134 milímetros”, explicó a TDN Brito al analizar la magnitud del fenómeno.
Esto significa que en apenas un par de jornadas ya llovió más de lo que estadísticamente debería precipitar en todo el mes.
El panorama resulta todavía más significativo si se observan los acumulados desde el inicio del año, especialmente en el pedemonte del sur tucumano, una de las zonas más lluviosas de la provincia.
Según los registros recopilados por Brito, localidades como Aguilares, Monteros, Concepción y La Cocha ya presentan acumulados que superan los 700 milímetros, y en algunos casos alcanzan hasta 1.200 milímetros en lo que va de 2026.
El caso más extremo es el de Monteros, donde el acumulado ronda los 1.200 milímetros, una cifra que equivale prácticamente al promedio anual de precipitaciones.
“En menos de tres meses ya se alcanzó lo que normalmente tiene que llover en todo el año en algunos lugares del pedemonte”, advirtió el especialista.
La combinación de lluvias intensas en períodos muy cortos y los elevados acumulados de semanas anteriores genera además suelos saturados, lo que aumenta el riesgo de anegamientos, crecidas de ríos y complicaciones en caminos rurales.
En este contexto, el seguimiento de los registros pluviométricos se volvió clave para anticipar posibles impactos hidrológicos, especialmente en las zonas más expuestas del sur y del pedemonte tucumano.
Los datos preliminares confirman así un patrón de precipitaciones extraordinariamente intensas para el inicio del año, con marcas que ya reconfiguran los promedios históricos en varias localidades de la provincia.