
Luego de una nueva negociación con los empresarios del transporte, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán resolvió otorgar un adelanto de $900 millones para sostener el servicio de colectivos urbanos, en un contexto marcado por la escalada de costos y la retracción de subsidios nacionales. El monto será descontado en cuatro cuotas iguales y consecutivas de $225 millones desde mayo hasta agosto.
El secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, detalló que el aporte forma parte del esquema de asistencia financiera que el municipio viene desplegando desde noviembre. “Son más o menos $1.600 millones mensuales que la intendenta coloca en el sistema para que siga funcionando”, explicó en referencia a la gestión de Rossana Chahla.
El auxilio se complementa con otros dos componentes clave: por un lado, el pago anticipado del Atributo Social de la tarjeta SUBE, que asciende a unos $400 millones mensuales y que, según Arnedo, la Nación dejó de transferir desde diciembre. “Se sostiene con gran sacrificio y recursos propios de la Municipalidad”, subrayó. Por otro, se suman los $214 millones destinados al Boleto Estudiantil Municipal (BEM), también financiados por la administración local en un 53% y, el saldo, por los empresarios.
En paralelo, el municipio ratificó que no habrá un incremento inmediato del subsidio ni, por ahora, una actualización de la tarifa del boleto, una de las principales demandas del sector empresarial. La mesa de diálogo con la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) pasó a un cuarto intermedio hasta la próxima semana, a la espera de informes técnicos que permitan evaluar con mayor precisión la estructura de costos y la operatividad de las líneas.
El vicepresidente de la Aetat, Jorge Berretta, había advertido más temprano que el sistema enfrenta una situación límite y planteó dos caminos posibles: mayor asistencia estatal o aumento del boleto. “Tenemos gasoil, mano de obra, cargas sociales y seguros. Si no se contemplan los costos, el sistema no cierra”, sostuvo.
Desde el municipio, en tanto, aseguran que el objetivo es evitar que la crisis recaiga sobre los usuarios. Arnedo anticipó que se avanzará en un análisis integral del sistema para racionalizar recorridos y mejorar la eficiencia sin afectar las horas pico. “Nos interesa mejorar la situación del ciudadano”, afirmó.
El nuevo desembolso se suma al anticipo de $2.000 millones que días atrás comprometió la Provincia, encabezada por Osvaldo Jaldo, en concepto de futuras compensaciones tarifarias. Sin embargo, la ecuación sigue siendo frágil: con subsidios nacionales congelados y costos en alza, el transporte público tucumano continúa dependiendo de inyecciones constantes de fondos para evitar un colapso.