Dólar Oficial
$1.530
Dólar Blue
$1.540
Dólar Tarjeta
$1.989
Euro
€1.753,35
Real
R$296,91
Azúcar Tucumán · 50kg
$36.315
Azúcar Int. · Londres N5
US$24,707
Azúcar Int. · EEUU N11
US$423,29
Bioetanol de caña ($/L)
1.072
Bioetanol de maíz ($/L)
982.976

La semana dejó expuesta el tenor y el eje que tendrá, al menos, el primer tramo de la campaña electoral. Entre lunes y martes, Osvaldo Jaldo se encargó de chocar a Juan Manzur. Lo hizo avisándole que no habrá acuerdo entre ambos ni tampoco concesiones. “Lo espero el 9 de mayo de 2027”, desafió. Después, en Aguilares, habló de dirigentes que se borraron porque la vieron fea y que se fueron con un carguito a Buenos Aires, en clara alusión a su ex compañero de fórmula. En el mismo acto, tomó distancia del peronismo nacional, al compararlos con gatos rabiosos que se pelean. Un par de días después, en Concepción, Manzur se tomó revancha. Habló de los dos candidatos de Javier Milei en Tucumán, en alusión al propio Jaldo y a Lisandro Catalán.
"Si Jaldo le vota todo a Milei, quiere decir que Milei en Tucumán tiene dos candidatos: uno es Catalán y el otro es Jaldo", arremetió. Fue el blanqueo de su consigna de campaña. "El peronismo tucumano les va a ganar a los dos juntos", remató. La jugada del dos veces ex gobernador tiene una lógica clara: captar al electorado peronista incómodo con el diálogo que Jaldo mantuvo con la Casa Rosada.
Los antecedentes facilitan la chicana del ex jefe de Gabinete de Alberto Fernández, porque Jaldo le quitó apenas asumió Milei diputados a Unión por la Patria para crear su bloque Independencia. Con esa bancada, como ya se sabe, se movió con libertad del peronismo en el Congreso y negoció en otras condiciones con la Casa Rosada. Conducta similar fueron asumiendo, con el tiempo, sus pares de Catamarca, Raúl Jalil; y de Salta, Gustavo Sáenz. "El gobernador tiene expresiones a veces desafortunadas. A él lo caracterizan las contradicciones que viene llevando adelante", reforzó Manzur, en respuesta a la figura de los "caniches" con la que Jaldo había cuestionado a su entorno.
El efecto de este contrapunto ya se percibe. En un acto realizado en ATSA el viernes, junto a un dirigente que supo responder a la órbita de Manzur y de Pablo Yedlin, Jaldo endureció el tono contra el Gobierno nacional al punto de calificar sus políticas como un daño directo a la gente: "Hay políticas que hacen mucho daño a la gente". No es casual que haya elegido ese escenario -ni a ese interlocutor- para decirlo. Cuanto más lo empuje Manzur hacia la foto de la alianza con Milei, más necesitará Jaldo despegarse con gestos de ese tipo. Ahí está el primer contrapunto de la campaña: la irrupción del senador obliga a “El Comisario” a elevar la voz contra La Libertad Avanza.
Cuando adoptó la decisión de que se vote el 9 de mayo, Jaldo tuvo la intención de separarse de la discusión nacional respecto de Milei sí o Milei no. Por eso tampoco es conveniente para su estrategia que Manzur lo fuerce a hablar de su posicionamiento institucional en estos años. Y tendrá que exagerar sus críticas hacia las políticas libertarias, con la consiguiente tensión que eso puede generarle en su relación con los inquilinos de la Casa Rosada.
En el jaldismo minimizan la posibilidad de un quiebre en el buen diálogo mantenido con los libertarios, ya que el Gobierno nacional necesita aún de los votos que los gobernadores aliados pueden aportarle en el Congreso. En la grilla aparecen asuntos como el Presupuesto 2027, por ejemplo. Es decir, dan por sentado que en la mesa política de La Libertad Avanza entenderán que su postura crítica guarda relación con la necesidad de blindar la provincia de la avanzada del kirchnerismo residual.

Otro dato relevante tiene que ver con los tiempos. Fuentes del oficialismo confirman que Jaldo no entrará en la interna nacional del PJ hasta después del 9 de mayo. Algo de eso dijo en Aguilares, cuando se refirió a las desventuras del peronismo. "Lamentablemente el movimiento nacional justicialista no encontró el rumbo. Son cuatro, cinco y se pelean siete. Y todavía ni juntos podemos ganar a nivel nacional”, bramó. Y prosiguió: “A nivel nacional no se está asumiendo la responsabilidad de dejar de lado cuestiones personales y políticas y ponerse juntos. ¿Qué opciones está presentando el movimiento nacional justicialista? ¿Kicillof? ¿Massa? ¿Quién? Si son cuatro y se están peleando como esos gatos rabiosos, cuando ya se define el futuro del país el año que viene. ¿Ustedes se imaginan cuatro años más con este gobierno de Milei?”.
Jaldo es consciente de que primero debe ganar la provincia, para luego negociar en otras condiciones su papel en la rosca del PJ. Enfrente, Manzur dijo en sus actos que antes de fin de año se lanzará como candidato, y que para acompañarlo vendrían figuras nacionales del justicialismo. Suena difícil pensar que algún precandidato a Presidente del PJ tome el riesgo de pisar una provincia para meterse en la interna local apoyando a quien va de “punto” en un duelo. Si pierde el candidato al que le levantó la mano, también probablemente pierda el apoyo y el trabajo territorial del peronismo provincial para su aventura nacional, que quedará bajo el mando del ganador.
De igual manera, el actual gobernador mantiene líneas telefónicas abiertas con el sector de su par bonaerense Axel Kicillof. Ya hubo algunos diálogos entre ellos, pero en concreto el titular de la Sociedad Aguas del Tucumán, Marcelo Caponio, de diálogo fluido con el ministro de Infraestructura de Buenos Aires y armador kicillofista, Gabriel Katopodis.
Entre las ingenuidades y las mezquindades
Del otro lado del tablero, la oposición libertaria empieza a mostrar sus propias tensiones. La Libertad Avanza confirmó a Lisandro Catalán como candidato a gobernador y, con ese anuncio, se enfriaron las conversaciones con el sector libertario que conduce el diputado Mariano Campero. El problema que enfrenta ahora LLA es estructural: pretende hacer una campaña provincial sin apelar a las herramientas que ofrece el sistema de acoples, algo que dirigentes con experiencia en elecciones tucumanas ya advirtieron como un riesgo.
Por ejemplo, la falta de fiscales pagos. Dirigentes con varias elecciones tucumanas sobre sus espaldas ya advirtieron a los libertarios que sin colectoras y listas únicas, el escenario será de un solo fiscal por mesa frente a unos 30 de los acoples peronistas. Que, para agravar esa desigualdad, tampoco sería pago, como sus colegas en esa jornada. La decisión y el altruismo pueden ser válidos, aunque no dejarán de ser riesgosos.
A eso se suma un ruido con un aliado reciente. Claudio Viña, de Nueva Fuerza, no asistió al lanzamiento de Catalán con el argumento de una lesión deportiva certificada. Pero el infortunio, real y ocurrido en una de las canchas de Adput hace unas semanas, también le sirvió como excusa. El malestar de Viña con el entorno de Catalán viene de antes: después de declarar en una entrevista que le gustaría ser intendente de San Miguel de Tucumán, fue blanco de ataques del aparato de trolls libertario en la provincia, como si fuera un opositor y no un socio.
Ese maltrato reabrió, de manera informal, charlas con sectores del radicalismo y de lo que fue Juntos por el Cambio. Por ahora, Viña sigue dentro del ecosistema libertario. Pero nadie puede garantizar cómo terminará esa alianza de cara a 2027.
Una decisión más tajante adoptó CREO, el partido de la ex diputada Paula Omodeo y Sebastián Murga. Este sello, con epicentro en Yerba Buena, rompió relaciones con La Libertad Avanza de Tucumán en medio de reclamos por el destrato recibido. Los argumentos esgrimidos son los mismos de todos los que se alejan de LLA: el personalismo en la toma se decisiones de Catalán y quienes lo rodean. La ruptura parece no tener retorno: los dirigentes de CREO fueron expulsados del grupo de Whatsapp por el propio presidente de LLA.
Como se ve, el ensayo libertario deberá demostrar si la marca nacional y la pureza ideológica le alcanzan para subsistir en una provincia donde la territorialidad y la estructura terminan marcando la diferencia.
Lo que dejó esta semana, en definitiva, es un tablero con dos frentes abiertos. El peronismo tucumano discute su interna sobre la base del tono de su relación con Milei. Del otro lado, La Libertad Avanza recién empieza a lidiar con los costos de armar una campaña sin las herramientas tradicionales del sistema electoral tucumano, en un contexto donde cada aliado que se incomoda es, también, un voto que se pierde. La campaña hacia el 9 de mayo ya dejó establecido cuál será su verdadero campo de batalla: la interna de cada uno, antes que la disputa entre todos.