
El escándalo por la agresión de un jugador de La Querencia al árbitro Sebastián Miranda Bottini una vez terminado el partido entre el club de Juan Bautista Alberdi y Corsarios todavía no tiene definición. La Unión de Rugby de Tucumán (URT) no puede sancionar aún al jugador involucrado por haber procesos legales en marcha. Pero, mientras tanto, sancionó al club.
En la resolución publicada en su último boletín, la URT explica que en el informe de Miranda consta que el presunto agresor, Santiago Gálvez, ya había mostrado conductas antideportivas durante el partido de manera reiterada, lo que derivó en su amonestación.
Luego de la agresión con golpe de puño, explicó la URT, entrenadores y dirigentes de La Querencia intentaron ocultar a Gálvez para que no fuera identificado. Además, sostienen, hubo agresiones verbales y amenazas por parte de otros allegados y de la propia comisión directiva.
Por esa razón, la URT sancionó a La Querencia con la pérdida de la localía por cuatro partidos oficiales para su plantel superior, debiendo "disputar dichos encuentros invirtiendo la condición de local con sus "respectivos rivales o en escenarios neutrales que esta Unión designe".
Además, en la resolución, la Unión también repudió el accionar de los dirigentes de La Querencia. Cabe recordar que Gálvez está inhabilitado provisionalmente, hasta tanto se resuelvan las causas judiciales.
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