
Las hostilidades militares entre Estados Unidos e Irán registraron un desenlace fatal tras un bombardeo nocturno ejecutado en el distrito de Bandar-e Mahshahr, dentro de la provincia sureña de Juzestán. La agencia oficial de noticias IRNA reportó que un proyectil de las fuerzas norteamericanas impactó de forma directa contra una estación de bombeo de agua destinada al uso agrícola en esa jurisdicción. El vicegobernador de asuntos de seguridad local, Valiollah Hayati, confirmó el fallecimiento de un agente de seguridad de las instalaciones y constató que otras cuatro personas sufrieron heridas de diversa consideración.
En respuesta al ataque, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica coordinó una contraofensiva estructurada en tres fases contra diversos asentamientos de las fuerzas de Washington distribuidos en la región. Según los reportes del medio oficial Sepah News, las fuerzas iraníes emplearon misiles y drones para arremeter contra depósitos de combustible y silos en la base aérea Príncipe Hassan en Jordania. Asimismo, las acciones militares se extendieron hacia la base de Sheikh Isa en Bahréin y a posiciones operativas en Kuwait, destruyendo un sistema de defensa Patriot y hangares de aeronaves de vigilancia.
Por su parte, el Comando Central norteamericano emitió un comunicado oficial a través de la plataforma de comunicación X para validar la ejecución de esta nueva tanda de maniobras balísticas ofensivas. La cúpula castrense estadounidense argumentó que las operaciones aéreas estuvieron focalizadas en deteriorar los sistemas de defensa antiaérea, los radares de vigilancia costera y los centros de almacenamiento de proyectiles guiados pertenecientes a las milicias locales. Estos enfrentamientos directos se reactivaron luego de que las fuerzas persas interceptaran dos embarcaciones comerciales en el estratégico Estrecho de Ormuz.
Ante el progresivo recrudecimiento de las acciones bélicas, el gobierno de Pakistán manifestó su preocupación de manera formal a través de un documento oficial de su Ministerio de Asuntos Exteriores. La cancillería con sede en Islamabad hizo un llamamiento urgente a los gobiernos de Teherán y Washington para que actúen con moderación, inicien un proceso inmediato de desescalada y cumplan de forma estricta los compromisos asumidos de forma bilateral en el memorándum de entendimiento firmado en la capital paquistaní.