
El consumo problemático de cocaína representa una patología compleja a nivel global para la cual la ciencia médica no ha logrado consolidar hasta el momento ningún fármaco con eficacia debidamente probada. Ante este escenario, un equipo multidisciplinario de investigadores de Estados Unidos, Suecia y el Reino Unido llevó a cabo un ensayo clínico centrado en las propiedades de la psilocibina. Los resultados de este análisis, que examina el potencial de este componente natural presente en ciertas especies de hongos, fueron publicados en la revista especializada JAMA Network Open.
Las pruebas de laboratorio estuvieron coordinadas por especialistas de la Facultad de Medicina Heersink de la Universidad de Alabama en Birmingham, el Instituto Karolinska de Estocolmo y la Universidad Johns Hopkins radicada en la ciudad de Baltimore. Las entidades plantearon la hipótesis de que el suministro regulado de este agente psicodélico generaría un incremento en el porcentaje de jornadas sin consumo, una consolidación de la abstinencia total y una mayor ventana de tiempo antes de registrarse una eventual recaída.
El diseño metodológico del estudio abarcó a un grupo de cuarenta pacientes adultos que manifestaban un patrón de consumo de la sustancia estimulante cada cuarenta y ocho horas. Los voluntarios asistieron a encuentros de psicoterapia y fueron divididos al azar para recibir una dosis única de 25 miligramos de psilocibina por cada 70 kilogramos de masa corporal o, en su defecto, un placebo. Tras un seguimiento de 180 días posteriores a la finalización del esquema, los científicos comprobaron que el treinta por ciento de los individuos tratados con el hongo logró la desintoxicación completa.
Las conclusiones del reporte sugieren que este abordaje se perfila como una alternativa novedosa frente a las adicciones a estimulantes, un campo donde los tratamientos farmacológicos han resultado esquivos y solo las intervenciones conductuales mostraban resultados relativos. Los expertos recordaron que los psicodélicos registran antecedentes de efectividad en el tratamiento de afecciones de salud mental, evocando ensayos históricos con dietilamida del ácido lisérgico en las décadas de 1960 y 1970, además de evaluaciones recientes contra el alcoholismo.