
El hecho ocurrió el pasado domingo cuando Solana, madre de dos hijos y residente en la capital tucumana, falleció tras varios días de malestar. Según relató su hermana, Carolina Díaz, los primeros síntomas aparecieron un martes, momento en que la víctima comenzó a sentir fuertes molestias en el área afectada. Ante el dolor, la mujer realizó una consulta médica inicial donde recibió una inyección, aunque la familia señaló que no se realizó una derivación hospitalaria ni una evaluación profunda que permitiera identificar el origen de la lesión en ese momento.
Con el transcurso de las horas, el estado de salud de Solana se deterioró drásticamente, manifestando fiebre superior a los 38 grados y signos de desorientación. Tras ser trasladada de urgencia a un hospital, los médicos advirtieron que la paciente se encontraba en un estado extremadamente crítico. Allegados a la mujer consultaron a especialistas quienes, al observar una fotografía de la herida, indicaron que los síntomas guardaban relación con una picadura de araña peligrosa, advirtiendo que el tiempo estipulado para la aplicación del antídoto, fijado en las primeras 36 horas, ya había sido superado.
A pesar de los esfuerzos del entorno por conseguir el tratamiento, el pronóstico resultó irreversible y la mujer murió durante la madrugada del domingo. Carolina Díaz compartió la historia familiar con el objetivo de alertar a la comunidad sobre los riesgos de minimizar este tipo de lesiones, instando a que otras personas busquen asistencia profesional inmediata ante la sospecha de un ataque por parte de animales ponzoñosos, evitando cualquier tipo de dilación que pueda comprometer la vida.
Ante esta situación, los especialistas reforzaron la importancia de la consulta médica urgente ante la aparición de dolor intenso, inflamación progresiva o cambios en la piel tras una posible picadura. Se recomienda evitar la automedicación o el uso de remedios caseros y, de ser posible, registrar mediante una fotografía el aspecto de la lesión o del ejemplar causante para facilitar la labor de los profesionales de la salud en la identificación del agente atacante.