
El calvario de la joven, que tenía 20 años al momento del hecho, comenzó cuando ingresó voluntariamente a la casa de Claudio Barrelier tras sentir, según expresó, un presentimiento negativo. En diálogo con Cadena 3, la mujer describió que, tras interrogarla sobre quién conocía su ubicación, el agresor la amenazó con un arma de fuego y la obligó a sentarse en un sillón.
El relato continúa con un momento de extrema violencia cuando el acusado la forzó a recostarse en una cama y le exigió que se desvistiera, situación que la joven vivió en un estado de desesperación absoluta. Fue en ese instante cuando Claudio Barrelier procedió a atarle los pies y las manos, además de cubrirle la boca con cinta adhesiva para impedir que pudiera gritar por auxilio.
A pesar de la brutalidad del ataque, la joven logró zafarse debido a que sus pies no habían quedado firmemente sujetados, lo que le permitió escapar del lugar en estado de semi desnudez. Tras salir a la calle, fue asistida por un grupo de jóvenes que se encontraban en las cercanías, quienes le facilitaron una prenda de vestir para cubrirse mientras pedía ayuda desesperadamente.
Finalmente, la mujer expresó su profunda decepción ante la justicia, ya que a pesar de que el acusado fue detenido inicialmente tras el rescate realizado por los vecinos en mayo de 2025, recuperó su libertad apenas 20 días después. "Tuve mucho miedo, no voy a mentir que ahora también, pero creo que si hablo es porque quiero que se haga justicia por esa nena", concluyó en referencia al caso de Agostina Vega.