
En una noche mágica en el Estadio River Plate, Bad Bunny dejó en claro por qué es uno de los artistas más importantes del mundo. El concierto, primera fecha de su gira mundial “Debí tirar más fotos World Tour",despues de ganar un Grammy por mejor album del año y presentarse en el Super Bowl, fue celebrado por más de 80 mil fanáticos que agotaron entradas para las tres fechas previstas en Buenos Aires.

El show comenzó con la emotiva interpretación de “La mudanza”, tema que cierra su más reciente disco y rinde homenaje a su familia y raíces puertorriqueñas, seguido de éxitos como “Callaíta” y otros clásicos que hicieron vibrar al estadio desde el primer acorde. En un momento especialmente esperado, Bad Bunny dedicó unas palabras al público argentino, expresando su agradecimiento por el amor recibido: “Se siente como volver a casa”, dijo ante la euforia del público, destacando la conexión especial que siente con sus seguidores en el país.
La sorpresa de la noche llegó con untema exclusivo, ya que el artista lleva una canción sorpresa (fuera de la setlist) en cada show. En esta ocasión fue“Otra Noche en Miami”, un momento único que el artista reservó especialmente para esta primera presentación en Buenos Aires. Además, en el emblemático segmento de “La Casita” —el segundo escenario que replica una vivienda tradicional puertorriqueña— se vivieron momentos memorables con la presencia de invitados como María Becerra, Tini Stoessel y La Joaqui, lo que desató una explosión de entusiasmo entre los asistentes.
El repertorio de la noche combinó temas del último álbum con veladas interpretaciones de sus mayores hits, creando un espectáculo que fue mucho más que música: fue una celebración de la cultura, la fiesta y el cariño entre el artista y su público. Para cerrar, Bad Bunny interpretó temas que consolidaron la energía del público y dejaron en claro que su paso por Buenos Aires quedará en la memoria de todos los presentes.