
Nacido el once de noviembre de mil novecientos sesenta y seis en La Tablada bajo el nombre de Claudio Marcelo Zurita, el músico inició su recorrido artístico en la década de los ochenta participando inicialmente en el conjunto Heinkel. Su consolidación masiva llegó en mil novecientos noventa y uno al incorporarse a Hermética, grupo con el que grabó las icónicas producciones discográficas Ácido Argentino y Víctimas del Vaciamiento.
Durante su etapa en los años noventa construyó una sólida base rítmica que definió la identidad del thrash metal en la región y lo llevó a tocar en el Estadio Obras Sanitarias como así también en el emblemático festival Monsters of Rock compartiendo cartel con leyendas internacionales como Black Sabbath, Slayer y Kiss. Tras la disolución de esa formación en mil novecientos noventa y cinco cofundó la banda Malón junto a Claudio O’Connor, Antonio Romano y Karlos Cuadrado, editando trabajos como Espíritu Combativo y Justicia o Resistencia.
Más allá de sus presentaciones sobre los escenarios Claudio Strunz desarrolló una importante labor en la autogestión de espacios mediante la creación de las salas de ensayo La Cueva, un sitio clave para el crecimiento de múltiples proyectos emergentes del ámbito local. Tras su alejamiento de Malón en el año dos mil veintiuno continuó su actividad en otras expresiones colectivas de la música pesada.
Hacia finales de dos mil veintidós formó el trío Íthaca junto al guitarrista Guillermo Gorosito y el bajista Marcelo Bracalente editando el disco El peso que no pesa en dos mil veinticuatro, un proyecto donde asumió la composición lírica. En sus últimos meses de vida mantuvo un rol activo en el circuito nocturno porteño y bonaerense encabezando el espectáculo homenaje Hermética x Pato Strunz para reencontrarse con el público metalero.