
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos IV formalizó la investigación contra Ricardo Gastón Perpiñal, acusado de participar en el violento atraco ocurrido en una distribuidora de alimentos. Durante la audiencia de control, se calificó el hecho como robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, otorgando un plazo de dos meses de prisión preventiva. La medida judicial responde directamente a los riesgos procesales detectados, tales como el peligro de fuga y la posible obstaculización de la investigación, mientras se terminan de producir las pruebas técnicas pendientes.

El hecho delictivo tuvo lugar durante la madrugada del pasado 18 de diciembre, cuando un grupo organizado ejecutó un plan de alta precisión en las inmediaciones de calle Marcos Paz al 1.700. Según la reconstrucción de los movimientos, los malvivientes se distribuyeron tareas específicas para facilitar el ingreso de un sujeto a través de la realización de varios boquetes en el techo del local comercial. El objetivo del golpe era una suma millonaria de $134.000.000 que la empresa había retirado para cumplir con sus obligaciones laborales.
La logística del asalto incluyó el uso coordinado de dos vehículos para la vigilancia y la huida. Mientras Martín Augusto Díaz aguardaba en un Fiat Argo en calle Asunción al 700 para recoger al autor material del robo, el ahora detenido, Ricardo Gastón Perpiñal, circulaba por la zona en un Mercedes Benz B200. Desde este automóvil, Perpiñal habría realizado tareas de vigilancia y campana, utilizando un teléfono celular para coordinar el momento exacto en el que debían abandonar la escena tras vaciar la tesorería de la firma.
Tras concretar la sustracción del dinero, los involucrados se reagruparon y emprendieron una fuga veloz por la calle Santiago del Estero con rumbo desconocido. Aunque la investigación continúa para dar con el paradero de los demás cómplices y el total del efectivo, el magistrado interviniente validó todos los planteos del caso para asegurar que el imputado permanezca privado de su libertad. El proceso busca ahora determinar la ruta del capital robado y la identidad del tercer sujeto que ingresó a las oficinas para violentar el sector de tesorería.