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OPERATIVO POLICIAL

Clausuraron tres embotelladoras clandestinas de agua que funcionaban en el sur bonaerense

La justicia federal desarticuló una red de envasado y distribución ilegal tras las reiteradas alertas de los habitantes de la zona quienes denunciaron el volcado de componentes químicos contaminantes en las calles linderas a los establecimientos sin habilitar

PorTendencia de noticias
14 jul, 2026 01:42 p. m. Actualizado: 14 jul, 2026 01:42 p. m. AR
Clausuraron tres embotelladoras clandestinas de agua que funcionaban en el sur bonaerense

Las autoridades policiales desmantelaron tres centros de procesamiento y embotellado de agua potable que operaban al margen de la ley en la localidad bonaerense de Canning. La investigación penal se inició a partir de las reiteradas denuncias de los residentes del sector, quienes manifestaron su preocupación debido a que estas supuestas fábricas desechaban sustancias químicas en la vía pública, generando un severo foco de contaminación ambiental y poniendo en riesgo la salud de la comunidad.



Los procedimientos fueron ejecutados por personal de la División Unidad Operativa Federal Ezeiza, dependiente de la Superintendencia de Agencias Federales de Investigación. La orden para registrar los inmuebles fue emitida por el titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Lomas de Zamora, el magistrado Luis Antonio Armella, tras recopilar las pruebas necesarias que confirmaban el funcionamiento clandestino de estas viviendas particulares reconvertidas en talleres industriales.



De acuerdo con el parte de la fuerza de seguridad, el agua envasada de forma irregular se comercializaba en distintos puntos geográficos de los partidos de Lomas de Zamora, Ezeiza y Esteban Echeverría. Durante las inspecciones de los agentes de la Policía Federal Argentina, especialistas del Departamento Delitos Ambientales tomaron muestras del líquido acumulado y de los químicos utilizados en las fincas para realizar los análisis bromatológicos correspondientes y establecer de manera científica el grado de potabilidad del producto.



Los peritajes en las instalaciones confirmaron que los domicilios no disponían de ningún tipo de habilitación oficial y presentaban una absoluta carencia de higiene para la manipulación alimenticia. Ante este panorama, el juzgado interviniente dictó la clausura de los equipos de filtrado, el secuestro de 600 bidones plásticos de 20 litros y la imputación de dos hombres de 62 años y una mujer de 39, quienes quedaron a disposición de la justicia por infringir el Código Alimentario Argentino y por el delito de estafa.




Fuente: Noticias Argentinas (NA)

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