
El escandaloso caso de la mujer que se hacía pasar por profesional de la salud sumó un capítulo clave en las últimas horas. Tras ser intensamente buscada desde el fin de semana en la provincia de Chaco, la falsa médica logró ser detenida en Buenos Aires gracias a un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad. Según la información brindada por la agencia Noticias Argentinas (NA), se trata de Lidia Mabel Ojeda, de 43 años, quien fue capturada este lunes en la calle Roberto Lage al 888, en la localidad bonaerense de Tres de Febrero, tras un minucioso seguimiento en el domicilio donde permanecía oculta.
La sospechosa contaba con una orden de captura nacional requerida por la Fiscalía de Investigación Penal N°3 de Chaco. La grave acusación que pesa en su contra sostiene que presentó documentación apócrifa para poder desempeñarse laboralmente en distintos hospitales de la región. El dato más impactante del expediente revela que, durante su accionar delictivo, la mujer llegó a atender a pacientes que posteriormente perdieron la vida y firmó nueve actas de defunción usurpando la matrícula correspondiente al verdadero médico Horacio Daniel Vázquez.
La investigación judicial se originó a partir de una contundente denuncia radicada por Orlando Di Núbila, director de la Zona Sanitaria II, quien dio la alerta inicial sobre la presencia irregular de la acusada en diversos centros médicos chaqueños, como los de Quitilipi y Presidencia de la Plaza. Por este motivo, Ojeda se encuentra provisoriamente imputada por los delitos de ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de títulos y honores, aunque las autoridades prevén que la carátula pueda agravarse a medida que avance el proceso probatorio.
En medio del gran revuelo generado por el arresto, la defensa intentó desestimar la figura de evasión. César López, abogado patrocinante de la acusada, afirmó públicamente que su clienta tenía la intención de entregarse ante la Fiscalía y negó de manera rotunda que estuviera prófuga de la Justicia, a pesar de haber sido encontrada escondida a cientos de kilómetros de donde cometió los presuntos delitos.