
Un apagón generalizado dejó a gran parte de Cuba sin suministro eléctrico durante más de 20 horas, tras una falla total en el Sistema Electroenergético Nacional. La interrupción impactó en todo el territorio y evidenció el deterioro de la red eléctrica, en un contexto de fuerte crisis energética que afecta a la isla desde hace meses.
El corte se produjo por una desconexión total del sistema, en medio de un escenario marcado por la escasez de combustible, fallas en las centrales termoeléctricas, muchas con más de 40 años de uso, y la falta de mantenimiento. La situación se volvió crítica en los últimos tiempos, con cortes que se extienden durante horas e incluso días en distintas regiones.
El problema se profundizó tras la interrupción en el envío de petróleo desde Venezuela, lo que obligó al gobierno de Miguel Díaz-Canel a implementar medidas de emergencia como el racionamiento de combustible, la suspensión de servicios y restricciones en sectores clave. La crisis impacta de lleno en la economía, afectando actividades como el turismo y la producción.
En paralelo, el país atraviesa un escenario de tensión internacional, con el endurecimiento de las políticas de Estados Unidos durante la gestión de Donald Trump, lo que agrava el acceso a recursos energéticos. Mientras tanto, millones de cubanos continúan enfrentando cortes diarios que en algunos casos superan las 15 horas, reflejando una situación cada vez más compleja.