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El posicionamiento dialoguista e institucional del gobernador Osvaldo Jaldo con la administración del presidente Javier Milei encendió el malestar del kirchnerismo duro a nivel nacional, en momentos en que el Partido Justicialista intenta abroquelar sus filas para defender la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En un escenario donde La Libertad Avanza busca suspender o eliminar las primarias para entorpecer la estrategia del principal espacio de oposición de cara a 2027, el mandatario tucumano reitera su rechazo a modificar las reglas electorales sobre la marcha pero mantiene una estrecha alianza legislativa con la Casa Rosada. Esta conducta profundizó la fractura interna del peronismo, donde Cristina Kirchner, Sergio Massa, Axel Kicillof y La Cámpora convergen en la batalla parlamentaria por las PASO, al tiempo que la expresidenta respalda la reaparición del senador Juan Manzur como alternativa local, una jugada capaz de esmerilar el electorado peronista y restar votos clave al frente provincial Tucumán Primero.
La preocupación central del panperonismo quedó al descubierto en el departamento de San José 1111, donde Cristina mantuvo un encuentro a solas de 40 minutos con Massa. Durante la charla, de acuerdo a lo informado por el portal Infobae, la expresidenta indagó especialmente sobre el poroteo legislativo en el Congreso y la capacidad real del Gobierno para reunir los 37 votos necesarios en el Senado que le permitan suspender o eliminar las primarias. Para la conducción nacional del PJ, las PASO constituyen una herramienta estratégica indispensable que permite canalizar las competencias internas sin provocar rupturas definitivas, articulando la convivencia entre sectores distanciados como el kirchnerismo, el Frente Renovador y la gobernación bonaerense encabezada por Kicillof.
En este tablero nacional irrumpió con fuerza el factor Jaldo, elevando la temperatura de la interna tras el acto del 17 de octubre realizado en el Hipódromo tucumano. En esa oportunidad, el gobernador reafirmó su voluntad de competir en 2027 y reclamó autonomía política frente a las estructuras de Buenos Aires al aseverar que nadie de la capital nacional le diría qué hacer con su provincia porque Tucumán está primero. La respuesta de La Cámpora no se hizo esperar e invirtió el argumento del mandatario tranqueño, acusándolo de proclamar independencia frente a Cristina Kirchner mientras acepta indicaciones directas de funcionarios nacionales como Javier Milei, Karina Milei, Diego Santilli y Santiago Caputo. Desde la agrupación kirchnerista sintetizaron este reproche con una frase contundente al afirmar que "los porteños lo tienen cortito", remarcando como prueba la reciente ausencia de los tres diputados del bloque Independencia en la sesión que intentó tratar la invalidez del DNU 70/2023.
En lo concerniente al debate sobre el sistema electoral, la posición de Jaldo contiene matices que condicionan la discusión con la Casa Rosada. El mandatario tucumano ratificó su postura al manifestar de forma explícita que no está de acuerdo con la eliminación de las PASO ni con la modificación de las reglas de juego sobre la marcha. No obstante, el titular del Ejecutivo provincial aclaró que el tema forma parte de las mesas de negociación que mantiene con la Nación, al argumentar que su gestión no adopta posturas por dogmatismo ideológico ni vota todo en contra de manera sistemática, sino que prioriza el diálogo institucional para garantizar recursos clave para los tucumanos, tales como la bonificación tarifaria de la energía eléctrica en época estival y la continuidad de las obras públicas.
La tensión política suma además un capítulo decisivo en el ámbito territorial tucumano. El exgobernador y actual senador Juan Manzur mantuvo un encuentro con Cristina Kirchner y quedó posicionado en la vereda opuesta a Jaldo, dispuesto a enfrentarlo en internas y disputar la conducción del espacio. La hipotética postulación de Manzur como el delfín del kirchnerismo en la provincia amenaza con fragmentar el voto peronista tradicional, restándole un caudal de sufragios al esquema oficialista de Tucumán Primero que encabeza Jaldo y reconfigurando el mapa de alianzas locales de cara al próximo turno electoral.