
Este miércoles, el Consejo de la Unión de Rugby de Tucumán (URT) tuvo su reunión semanal. Uno de los temas centrales fue la agresión de un jugador de La Querencia a un árbitro; algo que, por ahora, no tendrá definición definitva.
En el boletín oficial difundido posteriormente a la reunión, la URT explicó que, respetando el "Principio de Legalidad", se decidió diferir la resolución definitiva del conflicto. ¿La razón? Hay dos causas penales pendientes en la justicia ordinaria.
En su artículo 64, el Reglamento de Disciplina de la URT dispone que "cuando se advierta durante la substanciación de un expediente disciplinario la existencia de un proceso judicial y/o extrajudicial iniciado con motivo del supuesto hecho que motivara la iniciación del citado expediente y en el cual se encontraren involucrados tanto el supuesto agresor como la supuesta víctima y/o los Clubes de ambos o alguno de todos ellos, se suspenderá el trámite del expediente hasta tanto dichos procesos judiciales o extrajudiciales culminen en forma definitiva y no quede ninguna instancia judicial pendiente”.
De todas maneras, el Tribunal Inferior de Disciplina de la URT tomó la decisión de inhabilitar provisionalmente a Santiago Gálvez, el jugador de La Querencia que agredió físicamente con un golpe en el rostro a Sebastián Miranda Bottini en el cierre del partido ante Corsarios el último fin de semana.
Esta prohibición le impedirá participar, presentarse o ingresar en toda actividad oficial relacionada con el rugby, tanto en el ámbito provincial como nacional e internacional. La vigencia de la medida se mantendrá hasta que recaiga resolución en el marco del legajo que se lleva adelante ante el Tribunal de disciplina.
Además, el Tribunal intimó a Miranda Bottini y a Gálvez a que, una vez concluidas las instancias judiciales penales en las causas de referencia, acrediten fehacientemente tal cuestión para poder continuar con el trámite del presente legajo en el estado que corresponda.