
Un poderoso terremoto de magnitud 7,5 encendió todas las alarmas durante la jornada de este lunes en la costa noreste de Japón, desencadenando un tsunami que impactó de manera directa sobre la región del océano Pacífico. Según la información proporcionada por la agencia Noticias Argentinas (NA), el violento movimiento telúrico tuvo su epicentro frente a la costa de Sanriku, registrándose exactamente a las 16:53 hora local con una superficial profundidad de 10 kilómetros, lo que intensificó notablemente la percepción del sismo en toda el área metropolitana y rural.
Como consecuencia directa de este fenómeno natural, que alcanzó el nivel 5 en la rigurosa escala sísmica japonesa de 7, se observaron importantes olas golpeando el litoral costero. El evento de la naturaleza encendió las alertas máximas frente a las costas de las prefecturas de Iwate y Aomori, destacándose el reporte oficial del puerto de Kuji, ubicado en Iwate, donde los instrumentos de medición lograron registrar el ingreso de una ola de 80 centímetros, motivo por el cual las fuerzas de seguridad instaron de urgencia a toda la población civil a evacuar y buscar refugio inmediato en terrenos elevados.
Pese a la extrema magnitud del temblor, cuyo epicentro geográfico se ubicó exactamente a 39,8 grados de latitud norte y 143,2 grados de longitud este, el fantasma de tragedias pasadas logró ser disipado con rapidez gracias a los estrictos controles de la Agencia Meteorológica de Japón y los reguladores de energía. Los operadores estatales confirmaron que, hasta el momento, no se reportaron anomalías ni fallas estructurales en las sensibles centrales nucleares ubicadas en las prefecturas de Aomori y Miyagi, garantizando además que no se identificaron nuevos problemas en las emblemáticas plantas de Fukushima Daiichi y Daini.