
Tucumán y la región del Noroeste Argentino (NOA) se preparan para transitar un invierno atípico, caracterizado por temperaturas que se situarán por encima de los promedios históricos y una marcada escasez de precipitaciones propia de su ciclo anual.
Según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este escenario se encuadra en una transición climática donde, si bien rigen condiciones neutrales, existe un “90% de chances de desarrollo de una fase cálida o El Niño” para el trimestre que abarca junio, julio y agosto de 2026. De concretarse, este fenómeno global potenciará el ascenso térmico en la provincia, consolidando un invierno menos riguroso en términos de frío sostenido, aunque sin descartar eventos de corto plazo de aire gélido.
Para el trimestre en curso, el SMN es categórico respecto a las marcas térmicas que afectarán a la provincia. El informe técnico señala que “se prevé mayor probabilidad de ocurrencia de temperatura media: Superior a la normal (SN) sobre gran parte del centro y norte del país con mayor probabilidad hacia la región del NOA”. Esto implica que los valores medios estarán por encima del tercil central histórico para la época.

En lo que respecta a las lluvias, la previsión se mantiene dentro de los parámetros esperables para la zona geográfica en esta parte del año. El documento indica que se espera “(ES) Estación Seca en gran parte del NOA y norte de Cuyo”. Es importante destacar que, para una mejor interpretación, el SMN aclara que “el pronóstico NO indica valores de la variable pronosticada ni su variabilidad a lo largo del trimestre”, por lo que se recomienda seguir los reportes diarios.

La situación climática local está íntimamente ligada a la evolución del fenómeno El Niño – Oscilación del Sur (ENOS). Actualmente, el estado es de neutralidad, pero los indicadores oceánicos muestran cambios significativos. El informe detalla que “las anomalías de la temperatura del agua del mar (TSM) en el océano Pacífico ecuatorial muestran anomalías positivas en la mayor parte de la región, con máximos cerca de la costa sudamericana”.
Este calentamiento es la pieza clave para el cambio de fase que afectará a la región. El reporte de seguimiento de El Niño amplía: “Durante el mes de mayo, la temperatura del agua del mar en el océano Pacífico ecuatorial fue superior a los valores normales. El calentamiento se extiende desde la costa sudamericana hasta 160°E aproximadamente. Las máximas anomalías se observan cerca de la costa sudamericana”. Además, se observó que “los vientos alisios en el océano Pacífico estuvieron levemente debilitados en gran parte de la región”, lo cual favorece la consolidación de la fase cálida.

El panorama en el resto del país
Mientras Tucumán y el norte enfrentan un invierno más cálido, otras regiones del país presentan panoramas diversos:
Precipitaciones: Se prevé mayor probabilidad de lluvias “Superior a la normal (SN) en Buenos Aires, La Pampa, sur de Cuyo y centro-norte de Patagonia”, mientras que será “Normal (N) hacia el sur del Litoral y sur de Patagonia”.
Temperaturas: En el sur del Litoral, este de Buenos Aires y oeste de Patagonia, las temperaturas serán “Normal o superior a la normal (N-SN)”, mientras que en el extremo sur patagónico se mantendrán dentro de los valores “Normales (N)”.
Finalmente, los expertos del SMN lanzan una advertencia sobre la interpretación de estos datos estacionales para el NOA. Se debe tener en cuenta que las previsiones “se refieren a condiciones medias durante el periodo analizado y no contemplan aquellas singularidades de los eventos de escala subestacional”. En ese sentido, a pesar del pronóstico de calor para Tucumán, el organismo aclara: “No se descarta, especialmente al principio del trimestre, la ocurrencia de irrupciones de aire frio que hagan descender las temperaturas en forma marcada en períodos cortos de tiempo”.