
El Reino Unido enfrenta un escenario crítico luego de que las autoridades confirmaran el fallecimiento de 2.877 personas a causa de las excepcionales olas de calor registradas durante los meses de mayo y junio. Según la información difundida por la Agencia de Seguridad Sanitaria británica esta trágica cifra representa casi el doble del total de muertes vinculadas a este factor contabilizadas durante todo el año pasado.
Por su parte el panorama en Francia resulta igualmente desolador tras reportarse un saldo estimado de 5.764 decesos adicionales por diversas causas durante la intensa etapa de sofocación que castigó al país entre el 17 de junio y el 2 de julio. Estos datos fueron publicados por el reconocido periódico Le Figaro tomando como fuente principal a las estadísticas proporcionadas por el organismo Santé publique France.

El relevamiento preliminar abarcó a un total de 92 departamentos franceses que resultaron directamente afectados por las condiciones atmosféricas marcando un exceso de mortalidad del 36 por ciento. Los especialistas de la mencionada agencia detallaron además que aproximadamente la mitad de estas pérdidas humanas se concentraron en un lapso crítico de apenas tres días ocurrido entre el 25 y el 27 de junio.
Los registros documentados durante este evento climático marcaron un duro antecedente para la nación al convertirse en el exceso de mortalidad más alto contabilizado desde el año 2003. Estas abrumadoras estadísticas evidencian el profundo daño que causaron las recientes inestabilidades meteorológicas sobre la salud pública de los ciudadanos afectados en el continente.