
Tras una jornada de lunes donde los pluviómetros ya marcaron la caída de 41 milímetros de agua en la zona de Aguilares y registros menores en puntos como Bella Vista y Concepción, el territorio provincial ingresó formalmente bajo un nivel de alerta amarilla. Esta advertencia climática anticipa la llegada de tormentas aisladas de variada intensidad, con un impacto mayor y más severo durante la franja matutina de este martes 14 de abril.
El frente de mal tiempo afectará directamente a la ciudad capital de San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo, Lules, Famaillá, Monteros y gran parte de las localidades del interior provincial. En todos estos sectores se prevé que caiga una precipitación acumulada de entre 15 y 30 milímetros en períodos muy cortos de tiempo, sumado a la amenazante presencia de granizo ocasional, una constante actividad eléctrica y feroces ráfagas de viento que podrían superar los 60 kilómetros por hora.
En cuanto a los registros térmicos, el termómetro marcará una mínima de 21°C y una máxima que apenas alcanzará los 24°C, manteniendo un ambiente sumamente húmedo. La inestabilidad no dará tregua rápida, ya que los reportes meteorológicos indican que las malas condiciones persistirán hasta la noche y se extenderán durante todo el miércoles, jornada para la cual también se pronostican lluvias ininterrumpidas con un leve ascenso de temperatura que llegará a los 26°C.
Ante este complejo y peligroso panorama, resulta fundamental que la población aplique un estricto plan de contingencia en sus hogares. Las principales medidas de seguridad exigen evitar salir a la calle, mantener completamente limpios los desagües y sumideros, asegurar cualquier objeto que pueda ser arrastrado por las ráfagas y, en caso de detectar el ingreso de agua a las viviendas, cortar de inmediato el suministro eléctrico para prevenir accidentes fatales.