
El director general de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), Jean Kaseya, calificó como una situación de extrema gravedad la evolución epidemiológica del virus del ébola en el territorio central del continente. Las declaraciones del funcionario técnico se formularon directamente en Kinshasa, la ciudad capital del Estado afectado, tras constatarse una barrera estadística que supera ampliamente las cuatrocientas víctimas fatales en el marco de la actual ola de contagios.
De acuerdo con el diagnóstico sanitario, el presente brote demuestra una velocidad de propagación notablemente superior a los registros históricos del propio país y a los parámetros iniciales de la gran epidemia que afectó a la región de África Occidental. La advertencia epidemiológica coincidió con una actividad oficial coordinada por el mandatario de la República Democrática del Congo, Felix Tshisekedi, y el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, quienes realizaron una recorrida de supervisión por las instalaciones del Laboratorio Nacional de Investigación Biomédica.
La máxima autoridad de los CDC de África enfatizó que la prioridad absoluta de los equipos médicos radica en bloquear el avance de la enfermedad en sus focos de localización geográfica actuales, evitando que el escenario se replique. Jean Kaseya remarcó de forma taxativa la importancia de que esta emergencia de salud pública no se extienda en el tiempo por un lapso bianual, emulando las dificultades logísticas y humanitarias que se sufrieron previamente en los países del sector occidental del continente.
Los indicadores técnicos actualizados provistos por los ministerios del Gobierno congoleño con corte al pasado martes revelaron un acumulado de 1.406 casos positivos confirmados por análisis de laboratorio desde el inicio de la contingencia. El balance de las autoridades sanitarias estatales determinó de igual modo que la cifra consolidada de decesos asociados de forma directa al virus asiático se posicionó de manera exacta en 438 muertes registradas dentro de las fronteras nacionales.