
Las condiciones climáticas en la provincia de Tucumán continúan marcadas por una persistente inestabilidad que combina abundante nubosidad con una masa de aire cálido que se niega a retirarse de la región del norte argentino. Durante la mañana de este jueves 16 de abril, los termómetros partieron desde mínimas cercanas a los 16°C, acompañados por vientos leves del sector norte y una elevada humedad que trepó rápidamente hasta el 87%, anticipando un día de considerable pesadez ambiental.
Hacia la franja vespertina, se espera que la temperatura máxima ascienda hasta valores que oscilarán entre los 25°C y los 27°C. Será precisamente después del mediodía cuando se registre el pico de mayor inestabilidad de la jornada, con fuertes probabilidades de que se desaten lluvias débiles y chaparrones aislados que afectarán principalmente a las localidades del Oeste tucumano y toda la zona del pedemonte. Ante estos repentinos cambios en la visibilidad y el estado de las calles, se recomienda transitar con suma precaución, especialmente en áreas de intenso tráfico automovilístico como el microcentro capitalino y la ciudad de Yerba Buena.
Para las horas de la noche, el clima mantendrá el cielo mayormente cubierto y la temperatura experimentará un leve descenso hasta estacionarse en los 21°C, reduciendo drásticamente las chances de precipitaciones en gran parte del territorio provincial. Este particular patrón meteorológico de mañanas nubladas y tardes inestables se repetirá de manera prácticamente idéntica a lo largo del viernes y el sábado, manteniendo el clima cálido como protagonista del fin de semana.
Sin embargo, el panorama dará un giro drástico hacia el cierre de la semana. Si bien el domingo presentará buenas condiciones durante el día con máximas que podrían llegar a los 28°C, la inminente llegada de un frente frío hacia la madrugada del lunes provocará un notable descenso térmico y favorecerá la formación de tormentas localmente fuertes, poniendo punto final a este prolongado veranito en la región.