
Tras comparecer ante el fiscal Germán Vera Tapia, el trabajador de 30 años recuperó su libertad, aunque permanece formalmente imputado en la causa que investiga la muerte de una joven de 18 años y las lesiones sufridas por otras personas. En su relato, el hombre expresó sus condolencias hacia las víctimas y ratificó que al momento del accidente cumplía con su recorrido habitual por el Boulevard Marítimo.
Esta versión inicial encontró respaldo en los testimonios de tres pasajeras que viajaban a bordo del colectivo, quienes coincidieron en señalar ante los investigadores que el conductor circulaba de manera prudente y respetaba las normas de tránsito antes de que ocurriera el incidente. Las testigos remarcaron que el ómnibus perdió el control de manera repentina justo antes de subir a la vereda en el sector comprendido entre las calles Rivadavia y San Martín.
Por su parte, el fiscal Germán Vera Tapia informó que la hipótesis principal se centra en una avería técnica donde el volante carecía de conexión con el giro de las ruedas. Asimismo, confirmó que el vehículo contaba con la Verificación Técnica Vehicular al día, poseía la cobertura de seguro correspondiente y que el test de alcoholemia realizado al imputado resultó negativo, por lo que los peritajes mecánicos previstos para los próximos días serán fundamentales para esclarecer la mecánica definitiva del hecho.