
Última asamblea del gremio donde decidieron las medidas a llevar a cabo.
La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (ADIUNT), conducida por Anahí Rodríguez, manifestó su rechazo absoluto a la estrategia de negociación que el Gobierno nacional lleva adelante con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). En una asamblea general, el gremio resolvió por unanimidad “rechazar la maniobra del gobierno de tratar de negociar con el CIN un incremento salarial para no cumplir con la ley”, exigiendo en su lugar la “inmediata aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, apertura de paritarias y un aumento salarial de emergencia”. Estas definiciones surgen en un momento de máxima tensión, donde el Ejecutivo nacional ofreció una partida presupuestaria récord, pero bajo la condición de que los rectores desistan de la demanda judicial que busca obligar al cumplimiento de la ley de financiamiento aprobada por el Congreso.
Actualmente, el Gobierno nacional y el CIN negocian una salida al conflicto sobre la base de una partida de $800.000 millones, que incluye un incremento salarial del 21,33% para junio y un 3% adicional para octubre. La oferta también contempla $50.000 millones para hospitales universitarios, un alza del 20% en gastos de funcionamiento y un 50% de incremento en las becas Manuel Belgrano. Sin embargo, la negociación se encuentra en suspenso porque el Ejecutivo exige que los rectores retiren la demanda judicial y la medida cautelar que ordena cumplir la ley de financiamiento. Los rectores, por su parte, se niegan a renunciar a dicho resguardo legal, mientras que el Gobierno sostiene que la norma es inválida por no especificar su fuente de financiamiento.
Frente a este escenario, ADIUNT decidió profundizar las medidas de fuerza. Entre sus resoluciones para proponer a nivel nacional ante la CONADU Histórica, el gremio tucumano planteó la “inmediata convocatoria a Congreso con delegados”, la realización de un “paro para culminar el cuatrimestre” y, de manera contundente, el “no inicio del segundo cuatrimestre”. Para los docentes tucumanos, cualquier acuerdo que no respete la ley de financiamiento es insuficiente y constituye una vulneración de las herramientas institucionales que sostuvieron el reclamo universitario.
Plan de lucha local y demandas estructurales
En el plano estrictamente local, ADIUNT diseñó una agenda de movilizaciones que busca visibilizar el malestar no solo por la cuestión salarial, sino por problemas internos de la UNT. La asamblea resolvió “convocar a movilizar desde el Rectorado UNT conjuntamente con el movimiento estudiantil” y “reforzar la coordinación” con dicho sector. Asimismo, el gremio puso el foco en la cuestión de género, reclamando “más presupuesto para los espacios de género” y la “aplicación efectiva de los protocolos ante violencia de género en la UNT”, exigiendo que los referentes de estas áreas sean elegidos mediante concursos remunerados.
Finalmente, las acciones de protesta continuarán el 10 de junio con un “volanteo en las puertas de la Asamblea Universitaria”. Además, el gremio buscará una instancia de diálogo directo con la obra social universitaria, solicitando una “audiencia con la interventora de ASUNT para llevar un pliego de reclamos urgentes”. Mientras los sindicatos nacionales parecen estar más dispuestos a suscribir la oferta oficial si se logran destrabar los aspectos legales, en Tucumán el mandato es claro: no habrá tregua sin el cumplimiento pleno de la ley de financiamiento.