
El secretario de Movilidad Urbana de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Carlos Arnedo, se presentó este miércoles ante la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante para exponer el estudio técnico elaborado por el Departamento Ejecutivo en respuesta al pedido de actualización tarifaria formulado por Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán. Los empresarios sostienen que el valor del boleto urbano, actualmente fijado en $1.250, debería elevarse a $2.400.
Durante una extensa reunión, el funcionario brindó información sobre el funcionamiento del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), los subsidios que aporta el Municipio a las empresas de colectivos y el estado general del transporte público. Tanto Arnedo como los concejales coincidieron en que la documentación presentada por AETAT es incompleta y no permite verificar con precisión los costos reales del servicio.
De la audiencia participaron los integrantes de la Comisión de Transporte: José María Franco, Cristian Abel, Eduardo Molina, Ana González, Juan Carlos Ale, Hugo Andina Lizárraga y Alfredo Terán de Zavalía, además del concejal radical Gustavo Cobos.

Arnedo: “$2.400 es absolutamente impagable”
En su exposición, Arnedo remarcó que el municipio viene realizando un importante esfuerzo económico para sostener el sistema de transporte. Explicó que la administración de la intendenta Rossana Chahla destina $400 millones mensuales para cubrir el 55% de los descuentos correspondientes a los atributos sociales y otros $420 millones para subsidiar la demanda de docentes y estudiantes.
Al referirse al planteo empresario, el funcionario fue categórico. “2.400 pesos de aumento que piden los señores empresarios es absolutamente impagable”, afirmó, al advertir que la situación económica y social de la capital y de la provincia vuelve poco factible una suba de esa magnitud.
El funcionario también cuestionó la calidad del servicio actual. Señaló que “el 52% de las unidades que reúnen los 377 declarados están fuera del modelo que corresponde a la ordenanza”, con coches fabricados entre 2008 y 2015, lo que explica, según dijo, que “la prestación del servicio no es la mejor”.
Además, sostuvo que el expediente presentado por AETAT carece de documentación esencial. “AETAT presenta un informe incompleto”, aseguró, y precisó que faltan estudios de costos debidamente certificados y datos respaldatorios aportados por todas las empresas.
Más allá del debate tarifario, Arnedo planteó la necesidad de una transformación estructural del sistema. “La cuestión de fondo tiene que ver con que, por más que se aumente el boleto y por más que se aumenten los subsidios, la situación sigue siendo la misma”, advirtió. En ese sentido, consideró que una nueva licitación pública permitiría “barajar y dar de nuevo” para modernizar el transporte urbano.
“Las empresas tienen la obligación de remitir los datos”
El presidente de la Comisión de Transporte, José María Franco, calificó la reunión como “muy productiva” y destacó la información aportada por el Ejecutivo municipal.
Respecto del pedido de incremento tarifario, señaló que el principal obstáculo es la falta de datos confiables por parte de los empresarios. “Existe una obligación por parte de las empresas a remitir los datos al municipio cada vez que el municipio lo solicite”, remarcó el edil oficialista.
Franco sostuvo que sin información precisa es imposible validar el estudio de costos presentado por AETAT. “Hoy no tenemos los elementos para saber si la tarifa que ellos ponen es consensuada entre ellos juntados tomando un café”, ironizó.
No obstante, recordó que el municipio debe garantizar condiciones de rentabilidad para que el servicio funcione. “Si estuvieran los papeles sobre la mesa y uno pudiera analizarlos, sería muy diferente la historia”, afirmó.
“Fue una pérdida de tiempo”
Desde la oposición, el concejal Juan Carlos Ale, del Partido por la Justicia Social, expresó una visión crítica sobre el encuentro y consideró que no se aportaron elementos suficientes para avanzar en el debate. “Fue una pérdida de tiempo la reunión”, afirmó, al cuestionar que el secretario no haya presentado una postura concreta del Ejecutivo respecto de la conveniencia o no de autorizar un aumento del boleto.
Según Ale, la falta de datos “entorpece cualquier debate que podamos tener dentro de la comisión respecto al aumento del boleto”. Y agregó: “Hoy no tenemos la información precisa para avanzar ni siquiera en ningún análisis”.
Por su parte, el concejal radical Gustavo Cobos advirtió que cualquier modificación tarifaria tendría un impacto directo sobre millones de viajes mensuales y sobre los sectores que más dependen del transporte público.
“Cualquier centavo que se quiera aumentar tiene una incidencia directa en estudiantes, trabajadores y personas que deben acceder a servicios de salud”, subrayó.
Cobos coincidió en que la documentación aportada por los empresarios no resulta suficiente para justificar una suba del boleto. “No se puede tomar una decisión de estas características solamente con una presentación que haga uno de los sectores”, sostuvo.
Asimismo, planteó la necesidad de que un tercero independiente, como la Universidad Nacional de Tucumán, pueda realizar un estudio de costos que permita determinar con mayor objetividad la situación financiera del sistema.
Por ahora, la Comisión de Transporte no fijó una nueva fecha para continuar el tratamiento del pedido de AETAT. Mientras tanto, el expediente seguirá bajo análisis, a la espera de que las empresas presenten la documentación necesaria para sustentar su pretensión de duplicar prácticamente el precio del pasaje.