
El jefe de Gabinete del primer ministro del Reino Unido, Morgan McSweeney, presentó su renuncia este domingo luego de quedar directamente involucrado en la polémica desatada por la difusión de nuevos documentos vinculados al financista Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores. La salida del funcionario representa un duro golpe político para la gestión de Keir Starmer.
La crisis se desató tras conocerse la relación del exembajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, con Epstein, lo que derivó en su inmediato desplazamiento del cargo diplomático. De acuerdo a la prensa británica, Mandelson había llegado a esa función con el respaldo explícito de McSweeney, considerado una de las figuras más influyentes del gabinete laborista.
En una carta difundida a los medios, McSweeney reconoció haber impulsado personalmente la designación de Mandelson y asumió la responsabilidad política por la decisión. “El nombramiento fue un error y ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política”, expresó el ahora exfuncionario, en un mensaje que profundizó el impacto institucional del caso, según Noticias Argentinas.
El escándalo tomó mayor dimensión tras la publicación del último lote de archivos judiciales del caso Epstein, que posicionan a Mandelson entre los dirigentes con mayor nivel de contacto con el financista. A partir de esa revelación, la Policía británica inició una investigación penal para determinar posibles responsabilidades, en un contexto que mantiene en vilo al gobierno de Starmer.