
Foto: Gobierno de la provincia.-
El gobernador, Osvaldo Jaldo, visitó este martes la ciudad de Tafí Viejo, donde desplegó una agenda de gestión con inauguración de obras, entrega de equipamiento y recorridas territoriales, en un escenario atravesado por tensiones internas dentro del oficialismo.
La presencia del mandatario en el municipio gobernado por Alejandra Rodríguez se da en medio de cuestionamientos de algunos sectores del peronismo local por el posicionamiento legislativo del diputado nacional Javier Noguera, esposo de la intendenta, cuyas votaciones en el Congreso generaron incomodidad en parte de la dirigencia.
En ese contexto político, Jaldo encabezó en el barrio Lomas de Tafí la inauguración de nuevas cuadras de pavimento, la entrega de tres camiones recolectores y la recorrida de obras en ejecución, acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo, ministros y legisladores provinciales, además del propio Noguera.

Durante la actividad, el Gobernador evitó referirse a la interna política y puso el foco en la gestión. “Hoy venimos a cumplir. Cuando nos comprometemos, volvemos y cumplimos”, afirmó, al destacar el avance de obras que incluyen pavimentación de arterias clave y la recuperación de un predio que funcionaba como basural para instalar un destacamento policial y un punto verde.
Sin embargo, la lectura política de la visita no pasó desapercibida. En sectores del oficialismo reconocen que existe malestar por algunas decisiones parlamentarias de Noguera, en un momento donde el espacio busca mantener cohesión frente al escenario nacional.
En paralelo, Jaldo remarcó el esfuerzo de la provincia para sostener la obra pública. “En un contexto nacional complejo, en Tucumán las obras no se detienen gracias a una administración ordenada”, sostuvo, al tiempo que destacó la incorporación de equipamiento para mejorar servicios urbanos.
Por su parte, la intendenta Rodríguez valoró el acompañamiento provincial y el impacto de las obras, mientras que Noguera también tomó la palabra para resaltar el avance de la ciudad, en un gesto que no pasó inadvertido dentro del escenario político local.
La jornada dejó así una doble lectura: por un lado, la continuidad de la agenda de gestión y obras en el interior; por otro, una señal política en un distrito clave, en medio de una interna que sigue latente dentro del oficialismo tucumano.