
En la antesala de la audiencia prevista para este jueves en la Cámara Penal Conclusional -Sala IV-, Alberto Lebbos, padre de Paulina Lebbos, expresó su expectativa frente al avance de un juicio abreviado contra Virginia Nazarena Mercado, imputada por falso testimonio y encubrimiento. “Espero que en esta oportunidad esta mujer diga la verdad”, sostuvo, en declaraciones a Tendencia de Noticias donde combinó reclamos, recuerdos personales y críticas al desarrollo de la causa.
Lebbos afirmó que la convocatoria judicial lo tomó por sorpresa y que durante años tuvo dificultades para acceder a la información del expediente. “Estos temas, como son delitos contra el Estado, nosotros no tenemos participación y prácticamente yo tenía vedada absolutamente la información”, señaló. Según explicó, tras reiteradas consultas en el Ministerio Público Fiscal, las respuestas que recibía eran siempre similares: “Estamos investigando, estamos investigando”.
El padre de Paulina recordó que existe una sentencia firme del 25 de febrero de 2019 que ordenaba profundizar líneas investigativas y cuestionó la falta de avances durante años. “Estamos hablando de un encubrimiento de un homicidio terrible que está impune; ya se van a cumplir 20 años”, afirmó. Al mismo tiempo, reconoció a TDN que recibió “con mucha emoción” la convocatoria del tribunal para participar de la audiencia vinculada al acuerdo abreviado.
Durante la entrevista, Lebbos cuestionó el mecanismo del juicio abreviado, aunque aclaró que aguardará lo que ocurra en la audiencia. “El juicio abreviado significa que la persona reconoció su delito y ahí tiene beneficios como reducciones de pena. Cosa que está pésimamente mal; aquí deberían hacerse juicios orales y presenciales”, expresó. Sin embargo, indicó que su principal expectativa es conocer los detalles del reconocimiento de responsabilidad: “Queremos saber circunstancia, modo, lugar y hechos, todo lo que configura el delito que ella está reconociendo”.
También reconstruyó el vínculo entre su hija y la imputada, a quien describió como amiga cercana y compañera de estudios. “Paulina la cobijó cuando vino a estudiar desde Salta; siempre fue muy solidaria”, recordó. Según su relato, ambas salieron juntas la noche previa a la desaparición y Mercado fue la última persona que la vio con vida antes de que Paulina continuara su recorrido.
Lebbos sostuvo que durante el juicio oral anterior la imputada incurrió en contradicciones y evitó responder preguntas clave. “Cuando le preguntaban cosas que ya había declarado antes, decía ‘no me acuerdo, no me acuerdo’”, afirmó. Por ese motivo, insistió en que la audiencia representa una oportunidad para esclarecer puntos pendientes: “Esta mujer sabe la verdad”.
La audiencia de visu permitirá al tribunal evaluar la legalidad y voluntariedad del acuerdo abreviado alcanzado entre las partes. En ese contexto, Lebbos reiteró su expectativa central: “Esperemos que la obliguen a decir la verdad para acceder a este beneficio”. La jornada judicial se presenta como un momento relevante dentro de una causa que atraviesa casi dos décadas y que podría encaminarse hacia una resolución anticipada si el tribunal decide homologar el acuerdo.