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La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una de las iniciativas económicas centrales del Gobierno de Javier Milei. El proyecto obtuvo 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones y ahora deberá ser tratado por el Senado.
La votación también expuso en el recinto las distintas posiciones de los diputados tucumanos. El bloque Independencia, que responde al gobernador Osvaldo Jaldo, acompañó la iniciativa del Poder Ejecutivo. Levantaron la mano Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera. También votaron a favor Mariano Campero, de Cambia Tucumán, y los libertarios Gerardo Huesen, Soledad Molinuevo y Federico Pelli.
En sentido contrario se pronunciaron los diputados peronistas Pablo Yedlin y Carlos Cisneros, que rechazaron el proyecto.
La reforma busca impedir que el Banco Central financie al Tesoro mediante emisión monetaria. Para eso elimina los adelantos transitorios al Gobierno nacional y prohíbe la compra directa de títulos públicos en el mercado primario. También impide que el BCRA otorgue préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios.
El proyecto modifica además el objetivo central de la autoridad monetaria. La Carta Orgánica vigente, reformada en 2012, establece entre sus funciones la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. La iniciativa aprobada por Diputados concentra el mandato en un objetivo: preservar el valor de la moneda.
Otro de los cambios relevantes está relacionado con las autoridades del Banco Central. La iniciativa establece nuevas condiciones para remover al presidente y a los integrantes del directorio. La salida deberá fundarse en una causal grave y requerirá la aprobación de dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras del Congreso.
También establece un régimen más restrictivo para la distribución de utilidades del BCRA. Sólo podrán transferirse al Tesoro resultados realizados y líquidos, mientras que las ganancias originadas en variaciones del tipo de cambio o del valor del oro quedarán fuera de ese mecanismo. El proyecto dispone además que las transferencias autorizadas deberán destinarse a la cancelación de deuda pública.
El oficialismo defendió la reforma como una forma de impedir que futuros gobiernos vuelvan a utilizar al Banco Central para financiar el déficit fiscal. El diputado Santiago Pauli, encargado de presentar el proyecto, sostuvo que el objetivo es “erradicar permanentemente la posibilidad de que cualquier gobierno emita descontroladamente”.
La oposición cuestionó, en cambio, que la reforma limite las herramientas del Estado y planteó que el Gobierno busca dejar establecida por ley su actual política monetaria. Durante el debate también hubo críticas al endurecimiento de las condiciones para modificar la conducción del Banco Central.
Para el Gobierno, la media sanción representa además un respaldo político de los bloques dialoguistas. La aprobación fue posible con los votos de La Libertad Avanza y sus aliados, entre ellos sectores del PRO, la UCR y otros espacios provinciales. En ese esquema se ubicó el bloque tucumano Independencia, que volvió a acompañar una iniciativa económica central de la administración de Milei.
La definición de los diputados tucumanos volvió a marcar así las diferencias entre el oficialismo provincial dialoguista y el peronismo representado en la Cámara baja. Mientras los legisladores que acompañan a Jaldo se alinearon con la propuesta del Gobierno nacional, Yedlin y Cisneros votaron junto con la bancada de Unión por la Patria en contra de la reforma.