Espacio publicitario disponible

LA SEMANA POLÍTICA

Al menos por ahora, Chahla elige alineamiento

La intendenta tomó distancia del conflicto con Casa de Gobierno y dejó una definición política clara. Pero las sospechas sobre quién habilitó la ofensiva alfarista siguen sin respuesta.

Avatar de Fernando Stanich
Fernando StanichTendencia de noticias
22 may, 2026 11:49 p. m. Actualizado: 24 may, 2026 08:34 a. m. AR
Al menos por ahora, Chahla elige alineamiento

La semana anterior había terminado con una incógnita abierta: si la reunión convocada por Rossana Chahla para compartir un almuerzo con Osvaldo Jaldo y Miguel Acevedo llegaría finalmente a concretarse. La foto aparecía como un intento de exhibir cohesión en medio de los rumores, las diferencias y los movimientos cruzados dentro del oficialismo.


La respuesta llegó rápido. El encuentro previsto en la Municipalidad para el martes fue postergado, debido a que un comensal no iba a ser de la partida. En los hechos, la ausencia del gobernador volvió inoportuna la realización de una reunión pensada justamente para mostrar a los tres principales socios institucionales de la provincia en una misma mesa. Es más, un mitin a solas entre la intendenta y el vicegobernador podría haber generado más especulaciones en un clima enrarecido.


Un par de días después hubo, sin embargo, otro gesto. Jaldo y la intendenta compartieron un café en la Casa de Gobierno. La conversación se produjo, quizá por obra de la casualidad y de las coincidencias, en medio del ruido político generado por la denuncia que impulsó el alfarismo sobre presuntas irregularidades en contrataciones de cooperativas realizadas por el municipio.


La secuencia dejó una conclusión que varios dirigentes oficialistas consideran relevante: frente a la escalada política, la intendenta tomó la decisión de no abrir un frente de conflicto con el gobernador. En otras palabras, adoptó toda una definición política.


La señal más visible llegó un día después, con la salida de Alejandro Sangenis de la estructura municipal. El ahora ex subsecretario de Gobierno, alineado directamente con el diputado Carlos Cisneros, había cuestionado en El Avispero al ministro del Interior, Darío Monteros, uno de los dirigentes más cercanos a Jaldo. La lectura que hicieron en distintos sectores del oficialismo fue similar: Chahla eligió ordenar hacia adentro antes que profundizar una disputa con la Casa de Gobierno. La respuesta de Chahla combinó alineamiento institucional y disciplina interna. "Yo no me voy a pelear con el gobernador", repitió.


En paralelo, para reemplazar aquel frustrado almuerzo en el municipio ya se trabaja en una próxima actividad conjunta entre Jaldo, Acevedo y la intendenta vinculada a obras en la Capital. El objetivo es claro: volver a mostrar una imagen de coordinación institucional y unidad política.


¿Quién es el padre de la estocada?


Sin embargo, en las profundidades persisten las sospechas. En la Municipalidad existe la convicción de que el alfarismo no actúa completamente por cuenta propia. Algunos funcionarios sugieren que la ofensiva política contra Chahla tuvo algún nivel de habilitación externa y que el objetivo final era empujar a la gestión capitalina a una relación de mayor dependencia respecto de la Casa de Gobierno. En otras palabras, forzar a la jefa municipal a una rendición política ante el jaldismo.


Aunque se trata del hecho nuevo, no es el único punto de enredo en la relación. Hay desde hace semanas instalada una versión en las calles capitalinas. Este relato da cuenta de que cierto sector del peronismo promueve la idea de habilitar más de un candidato a intendente por el oficialismo en San Miguel de Tucumán. Esto, claramente, iría en contra de la estrategia histórica del PJ en el principal distrito electoral y, además, perjudicaría las chances de reelección de Chahla. A juzgar por los resultados de los comicios legislativos nacionales de 2025, la ex ministra de Salud necesita que todas las vertientes del justicialismo traccionen en pos de su postulación para vencer a La Libertad Avanza en 2027.


En sectores con llegada al primer piso del Palacio Gubernamental, por el contrario, desestiman esos rumores. Aseguran que se trata de habladurías que buscan ensuciar la relación entre el gobernador y la intendenta, y que el PJ, habiendo recuperado en 2023 la Intendencia capitalina, trabajará para conservarla.


¿Y los aliados alfaristas?


La reunión del jueves entre Jaldo y Chahla no sólo giró en torno a obras en conjunto, sino también sobre la situación del transporte público de pasajeros. En el Concejo Deliberante permanece frenado el debate por el aumento del boleto.


El incremento cuenta con el aval político de la Provincia, pero no de la Municipalidad. Desde que asumió, Chahla mantiene una relación tensa con los empresarios del sector, y que particularmente se profundizó a partir de la designación del concejal Carlos Arnedo como secretario de Movilidad Urbana. Siendo edil, Arnedo fue uno de los críticos más feroces hacia los empresarios del rubro. Aún más, en su último informe, ya como funcionario chahlista, desaconsejó que se aumente el valor del boleto.


En ese entrevero, en el Concejo faltan números para la aprobación de la suba reclamada. Hay quienes entienden que la llave para destrabar la votación esté por el lado del alfarismo. Atento al acuerdo político entre Jaldo y Germán Alfaro, los ediles Ana González y Carlos Ale podrían acompañar el pedido empresario. ¿Habrá un pedido puntual desde la Casa de Gobierno? Hay sectores del peronismo que rezongan por la comodidad del alfarismo: recibe las mieles de la alianza con el Ejecutivo, pero no asume los costos.


Por lo pronto, la estocada del alfarismo al corazón del chahlismo no cesó pese a la cumbre entre el gobernador y la intendenta. Por el contrario, continuó en las redes sociales con posteos muy duros de la concejala González.


En el territorio y en TikTok


Pero mientras la Capital concentraba la atención, el miércoles el oficialismo se refugió en uno de sus territorios más sólidos.


Jaldo y Acevedo encabezaron en El Cadillal un encuentro con los 93 comisionados comunales y los subdelegados rurales de la provincia. Formalmente fue una reunión de gestión para revisar programas, obras y recursos. Políticamente fue algo más.

Además de reafirmar la unidad del esquema territorial peronista, hubo espacio para discutir el desafío que representa el crecimiento libertario en sectores donde históricamente predominó la estructura justicialista.


Según reconstruyeron algunos participantes, parte de la conversación giró en torno a cómo responder al desembarco de La Libertad Avanza en las comunas. No solamente desde la presencia territorial, donde el peronismo conserva ventajas comparativas, sino también en el terreno digital.


La preocupación no es nueva. En el oficialismo observan que la disputa política ya no se libra únicamente en los barrios. También se desarrolla en redes sociales y plataformas digitales, un ecosistema donde las usinas libertarias muestran mayor capacidad de movilización.


La consigna transmitida a los dirigentes fue prepararse para ambos escenarios. Por eso hubo, incluso, una pequeña capacitación en el manejo de las respuestas políticas en redes sociales. Vaya paradoja, justo en la misma semana en la que el gobernador había planteado con vehemencia en un acto: "No les va a alcanzar con el TikTok".


La incomodidad libertaria


La semana también dejó una situación incómoda para los referentes tucumanos de La Libertad Avanza, que una vez más expuso su interna a cielo abierto.


La senadora y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, volvió a elogiar públicamente la política de seguridad desarrollada por Jaldo y destacó la mejora de los indicadores provinciales.


Las declaraciones generaron un problema político para los tres diputados nacionales libertarios por Tucumán, que durante los últimos meses construyeron buena parte de su discurso sobre críticas permanentes a la gestión provincial. Así, Federico Pelli, Soledad Molinuevo y Gerardo Huesen tuvieron que salir rápidamente -apoyados por el presidente del partido en la provincia, Lisandro Catalán- a relativizar el apoyo de la ex macrista al gobernador tucumano.


En rigor, no es la primera vez que ocurre ni será la última. La necesidad de convivencia libertaria con los gobernadores del peronismo dialoguista expone estas contradicciones. De hecho, esta semana LLA pudo eludir la sesión en Diputados pedida por la oposición para analizar la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, gracias a Jaldo. A minutos del vencimiento del quorum y con 126 de los 129 legisladores presentes necesarios, los tres diputados del bloque Independencia (Gladys Medina, Elia Fernández de Mansilla y Javier Noguera) bajaron al recinto para permitir el inicio de la sesión sobre la Ley Hojarasca y la eliminación de subsidios al gas en las zonas frías. De esa manera, bloquearon el otro debate impulsado por la oposición .


Según se difundió, la compensación para las provincias del norte será la firma de decretos con beneficios tarifarios en la energía eléctrica para los meses de verano. En el peronismo antimileísta volvieron a criticar la posición dialoguista de Jaldo; incluso, poniendo en duda que LLA vaya a cumplir su compromiso de conceder descuentos en la boleta de luz hacia fines de año.


Ese no fue el único episodio de la interna libertaria. El más reciente tuvo como protagonista al diputado de origen radical Mariano Campero. El ex intendente de Yerba Buena organizó un locro en Famaillá, en donde hubo afiches de Milei y toda la identificación de la LLA. Catalán, otra vez, salió a ponerle un freno al diputado, ligado en los últimos comicios presidenciales a la estructura de Bullrich. Desde el espacio libertario cuestionaron la utilización de la identidad partidaria, dejando en claro que no forma parte de la estructura política de La Libertad Avanza Tucumán.


“Esto deja a la luz cómo opera la vieja política para confundir a la gente”, señalaron en el comunicado. Mariano Campero no forma parte de La Libertad Avanza Tucumán, por lo que utilizar los logos y la identidad del partido constituye un acto indebido y oportunista”, expresó LLA.


Los gritos tucumanos en el Senado


También en el Senado hubo protagonismo tucumano durante la semana. En particular, porque en sus pasillos se comenta la trifulca entre las dos representantes mujeres de Tucumán. Ambas, además, aliadas del gobernador Jaldo.


Según pudo constatar Tendencia de Noticias, la senadora Sandra Mendoza no ocultó su malestar con Beatriz Ávila durante el tratamiento del proyecto para ampliar la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. La famaillense le recriminó a la capitalina que haya pretendido que sólo se tuviera en cuenta un proyecto suyo, cuando ella tenía una iniciativa presentada desde 2022.


Aunque no deja de ser una anécdota de color, la discusión y los gritos fueron presenciados por varios testigos. Finalmente, el dictamen partió desde la propuesta de Mendoza pero incorporó la creación de un nuevo vocal cuando existan recursos presupuestarios disponibles, una fórmula que terminó combinando elementos de ambas iniciativas.


¿Quién paga los pupitres rotos?


El martes, estudiantes, padres, docentes y ex alumnos de la Escuela Normal Juan Bautista Alberdi realizaron una sentada en peatonal Muñecas. Los reclamos combinaban problemas edilicios concretos -falta de mobiliario, aulas sobrepobladas, ausencia del gabinete psicopedagógico- con el rechazo a una reforma curricular que, según el Ministerio de Educación, es ineludible: si el plan de estudios no se adecua antes de 2027, los títulos perderán validez nacional.


El estruendo de la protesta, de la que ya había señales desde comienzos del ciclo lectivo, tendrá consecuencias en la Casa de Gobierno. En particular, porque en el jaldismo entienden que el conflicto podría haberse evitado. Por lo pronto, en la resolución o en la tregua alcanzada las imágenes fueron elocuentes.


Basta un repaso. En la reunión del jueves que encabezó el gobernador con la comunidad de la Normal no estuvo la ministra de Educación, Susana Montaldo, quien había deslizado alguna intencionalidad política detrás de la protesta. Sí lo hizo el ministro del Interior, Darío Monteros. Un día después, el viernes, los roles volvieron a intercambiarse: a los representantes de la Normal los recibieron Monteros y su par de Obras Públicas, Marcelo Nazur. Montaldo, en tanto, mantuvo agenda en La Madrid. El objetivo, más allá de cualquier especulación, fue claro: desarticular cualquier foco de conflicto.

publicidad

Más de opinion

publicidad