
El sueño de volver a ser mundialistas tras ocho años se acabó para las Gigantes. El seleccionado argentino femenino de básquet cayó de manera contundente ante Japón, por 83-39, y cerró su participación en el Clasificatorio de Estambul con buenas sensaciones, pero con el trago amargo de no haber clasificado al Mundial.
En los partidos previos, las dirigidas por Gregorio Martínez habían mostrado un gran nivel. Tras la derrota 91-65 ante Australia en el debut, en un partido donde llegó a estar a 7 puntos, Argentina sembró grandes esperanzas tras dar el batacazo ante Turquía, al que derrotó por 59-55. Sin embargo, a ese partido le siguieron dos nuevas derrotas: 75-41 con Canadá y 92-81 con Hungría en suplementario, en un duelo cerradísimo.
Así las cosas, el cierre ante Japón todavía le permitía albergar alguna esperanza. Las niponas, igual que la "albiceleste", llegaban de una victoria y tres derrotas. Y aunque se preveía un partido parejo, no fue así. Las asiáticas sacaron una clara ventaja desde el principio, aprovechándose de unas erráticas Gigantes, y no sacaron nunca el pie del acelerador. Así, sellaron su triunfo y la clasificación al Mundial.
Sensación amarga para Argentina, que mostró un gran nivel en el torneo, pero no le alcanzó. "Estoy muy orgulloso de dirigir este equipo, que hizo un esfuerzo enorme. Vino a competir y estuvo a la altura de las circunstancias", expresó Martínez tras el cierre del torneo.
"Se está haciendo un buen trabajo en Argentina y lo venimos demostrando. Hoy se termina el ciclo de la clasificación al Mundial, no lo pudimos conseguir, pero hay que seguir trabajando con las chicas que vienen abajo", señaló por su parte la capitana Agostina Burani.
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